Fue una de las principales figuras del combativo y bolivariano Taller de Animación A. C., comuna a la que se debe el legendario Crónicas del Caribe, cuya elaboración comenzó en 1977 y no concluyó hasta 1982, cuando fue laureada con el máximo premio Coral en La Habana. López codirigió Crónicas del Caribe con Emilio Watanabe, y juntos realizaron también el guión, la fotografía y el diseño de esta media hora de animación en la cual se relata la conquista de América, desde la colonización hasta la lucha por rescatar el canal de Panamá. Es el autor también de El día de Puerto Rico (1976) y de Ligia Elena (1983) esta última en codirección con el méxicano Abdías Manuel.