Chentes y Líos son unos bandidos de western que se infiltran en el valle de los ganaderos "capitalistas" gracias a la ingenuidad de Don Inocente, un perro de lanas, que se niega a colaborar con Bonifacio y Manolín en la defensa y protección del valle, y se deja engatusar por los villanos poniendo en peligro la seguridad de los propietarios.