“Nuestro objetivo final es nada menos que lograr la integración del cine latinoamericano.
Así de simple, y así de desmesurado”.
Tanto la pieza teatral como el filme hablan de declinaciones distintas. Es la historia del encuentro fatal entre un autor teatral frustrado, que ama con un cierto sadismo poner en dificultad a las actrices a las que prueba en audiciones.
Hasta que una actriz se rebela, esa que es la "justa" y al mismo tiempo "equivocada". Porque Vanda (Emmanuelle Seigner, esposa del director) no la pasa bien y tendrá algunos ataques de nervios por el misógino Thomas, que intentará de todos modos ponerla en dificultades.
La carga erótica de la muchacha y su inesperada capacidad para interpretar el rol de masacradora le da a su vez a Vanda, en tanto actriz, un poder sobre Thomas.
Roman Polanski había estado en concurso con The Pianist en la 55° del Festival de Cannes, 11 años atrás, con el que venció la Palma de Oro. Pero el director también estuvo en la Croisette de 2012 para acompañar en el Cannes Classic la reproyección de su filme Tess (1979), con una jovencísima Nastassja Kinski, que entonces tenía 20 años.
También estuvo presente con Roman Polanski: a film memoir, un filme-entrevista de Laurent Bouzereau, documentalista que registró encuentros durante un día de Polanski en su casa de Gstaad, en Suiza, donde estaba bajo arresto domiciliario.
Nacido en París un 18 de agosto de 1933, el director cuenta su infancia en el gueto de Cracovia, salvado por su padre que luego sobrevivió a Mauthausen, mientras su madre murió en los campos de concentración de Auschwitz.
Luego, la realización de sus primeros filmes en Polonia, su regreso a París, su carrera en Europa y su paso por Estados Unidos, con la tragedia del asesinato en Los Ángeles de su esposa embarazada, Sharon Tate, y su arresto en 1977 por violencia contra una menor de edad.
También están allí su condena, su huida de Estados Unidos hasta su segunda vida en su segunda patria, Francia, junto a su esposa Emmanuelle Seigner.