“Nuestro objetivo final es nada menos que lograr la integración del cine latinoamericano. Así de simple, y así de desmesurado”.
Gabriel García Márquez

ENTREVISTA


  • Icaros, una visión espiritual del Yagé
    Por Diana Romero

    Cromos habló con Matteo Norzi, director de la película Icaros: A visión, realizada junto a la directora Leonor Caraballo. En exclusiva nos contó todo lo que necesitas saber antes de verla en Cine Tonalá, dentro del marco del Festival de Cine Independiente IndieBo, que presenta el largometraje por primera vez en Latinoamérica.

    ¿De dónde nace la idea principal del filme?
    La idea de la película nació por un viaje chamánico que hicimos con Leonor Caraballo a Perú, en el año 2012. Los personajes, los amigos y los indígenas de la comunidad Shipibo-Conibo, que en ese entonces conocimos, son los protagonistas de la película. Este viaje lo realizamos para aprender un poco sobre el chamanismo amazónico, pero terminó inspirando la estructura de la película. De la misma forma, los sueños y visiones que experimentamos a través de la ayahuasca tienen relación con las partes más oníricas del filme.

    ¿Qué los llevó a fijarse en la cultura indígena latinoamericana, teniendo en cuenta que provienen de culturas completamente diferentes (Buenos Aires-New York, Italia-Uruguay)?
    Hace algunos años, con el boom del fin del mundo, muchas personas empezaron a hablar del chamanismo, de los mitos de los indígenas de América Latina, del 2012, del calendario Maya. Creo que trozos de estas culturas llamaron nuestra atención. Abou Farman, nuestro productor, es antropólogo, y ha estudiado los temas relacionados con la vida después de la muerte y estos viajes espirituales.

    ¿Cuál fue el mayor desafío para representar la verdadera esencia de las culturas indígenas?
    Siempre hay riesgo de hacer algo que no sea tan real, que sea una idea ingenua o muy estereotípica sobre los indígenas. Pero yo creo que esto no pasó en nuestra película. Creamos un vínculo muy fuerte con los indígenas, compartimos con ellos y aprendimos a conocernos mutuamente en los distintos viajes que realizamos. Por naturaleza son artistas, así que el trabajo con ellos fue natural e incluso mucho más sencillo que con los actores profesionales que viajaron desde Estados Unidos. La grabación duró seis semanas, pero hemos pasado más de seis meses en Perú.

    ¿Cuál es el tema que explora Ícaros?
    Esta película explora el tema de las experiencias espirituales con la ayahuasca desde un punto de vista contemporáneo, sobre cómo cada vez más extranjeros llegan allí buscando una ayuda espiritual, y una mirada al futuro como el descubrimiento de una experiencia que cada vez es más conocida en el mundo. Nuestra película es una ventana a lo que está pasando en países como Colombia, Ecuador y Perú con el ritual de la ayahuasca o el yagé.

    ¿Consideras que la película responde a esa gran búsqueda de trascendencia? ¿Del significado de la vida y la muerte?
    Espero que la película haga que el público sea el que responda esta pregunta, por medio de los sueños que mostramos en el filme. La película hace una invitación a experimentar con la ayahuasca. Una experiencia que crea otra percepción, un sentimiento de profundo respeto por las riquezas y la fragilidad del Amazonas. Un paciente enfermo, que necesita más cuidado.

    ¿Qué puede resaltar de las comunidades indígenas que conocieron mientras hacían la película?
    Las mujeres de la comunidad Shipibo-Conibo. Ellas son artistas. Hacen dibujos muy particulares, creen que estos patrones cubren la realidad. Estos dibujos están relacionados con los cantos (Icaros), con el sonido de la selva, de los insectos y también de los chamanes. Esa es una de las características y cosas que deseamos mostrar en la película. Ellas son fuertes, líderes y muy importantes en la comunidad.

    ¿Qué son los Ícaros?
    Los Ícaros son cantos con poder. Hay diferentes clases de Ícaros y usos. Ícaros para el buen viaje, para curar enfermedades, para diagnosticar, para hacer daño. Los chamanes tienen control de las visiones a través del sonido de los Ícaros. El sonido y la química de la planta son una mezcla muy efectiva sobre la conciencia y la psicología humana.

    ¿Hay alguna intención por resaltar la importancia de conservar las raíces indígenas?
    Más que conservar las raíces, la intención es dar luz a estas plantas. Esta cultura puede tener su propio espacio en la contemporaneidad. No estamos enfocados en el pasado, sino en la cultura indígena del futuro.

    ¿Cómo fue su experiencia trabajando con Leonor Caraballo?
    Como un tornado. Ella era el motor de este proyecto. Una amiga muy querida.

    ¿Qué es lo que más recuerda de ella?
    Ella murió el año pasado, pero su espíritu en las fases de post producción de la película siempre estuvo presente como una colaboración desde otra dimensión. Su estilo, sus ojos, su criterio estuvieron todo el tiempo con nosotros. En cada decisión del salón de edición, siempre pensábamos en lo que ella hubiera querido, sin parar de experimentar.

    ¿Cree que el film podría retratar fragmentos biográficos de Leonor Caraballo en su viaje por la Amazonía? ¿Cuáles?
    Hay algunas referencias. Leonor era una mujer muy fuerte. El personaje principal del filme, Angelina, tal vez representa alguna de las fragilidades que no eran evidentes en Leonor, como el miedo.

    La película se estrenó en el festival de Tribeca en Nueva York en abril de este año. IndieBo 2016 es la plataforma donde se presenta por primera vez en América Latina, gracias al apoyo del colombiano Rodrigo Niño, productor asociado, quien experimentó con Leonor el viaje con la ayahuasca en Perú. Ícaros: una visión participará en un Festival en Lima y en agosto será la presentación oficial en la selva con los indígenas Shipibo-Conibo.

    (Fuente: www.cromos.com.co)


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