“Nuestro objetivo final es nada menos que lograr la integración del cine latinoamericano. Así de simple, y así de desmesurado”.
Gabriel García Márquez

ARTICULO
  • Cena do longa "Martírio", de Vincent Carelli, uno de los filmes de la 8va Semana de Realizadores.


    La revista Cahiers du Cinéma analiza el cine brasileño tras el golpe
    Por Márcia Bechara

    Brasil: paisaje después del golpe es el título de un material de seis páginas publicado por la edición de febrero de 2017 de la mítica revista francesa de cine Cahiers du Cinéma, publicación que reúne desde 1951 a algunos de los principales directores, críticos y pensadores del séptimo arte. “Un golpe de estado tuvo lugar en Brasil”, afirma en sus inicios este reportaje de Joachim Lepastier, enviado especial de Cahiers a Rio de Janeiro para cubrir la 8º edición de la Semana de los Realizadores, festival dedicado al cine independiente brasileño, celebrada en noviembre de 2016. La frase hace referencia a los carteles empuñados por el equipo del filme Aquarius, de Kléber Mendonça Filho, durante su estreno en el  pasado Festival de Cine de Cannes.

    Interesado por lo que llama el surgimiento de un “cine de combate” en Brasil, Lepastier se pregunta: “si fue este gesto inaugural lo que convirtió al filme en uno de los símbolos de la oposición al nuevo gobierno”, citando la prohibición del Ministerio de Cultura brasileño del filme para menores de 18 años, y la “obstrucción de su elección” como candidata por Brasil al Oscar al Mejor filme de lengua extranjera. “Del slogan a la pantalla: el cine contra el golpe”, publica Cahiers. “Estas no son solo unas palabras escritas en un cartel, o gritadas en las salas de cine, sino más claramente créditos que aparece en pantalla luego que se apagan las luces”, relata Lepastier.

    En entrevista con la emisión brasileña de Radio Francia Internacional (RFI), el director de Aquarius, Kléber Mendonça Filho, aseguró que “existen dos caminos para protestar o luchar contra ese estado de cosas. Uno de ellos es a través del arte, haciendo filmes".

    “Lo otro que puede hacerse es emprender acciones ya se como ciudadanos o artistas. Cualquier ciudadano brasileño puede ofrecer su punto de vista, pero los  artistas por tener acceso a los medios y poder hablar, ya sea en la radio, la televisión, la prensa o las redes sociales, terminan asumiendo un posicionamiento político. Creo que el cine y el arte brasileño sienten preocupación por ofrecer sus puntos de vista. Creo que fue esto lo que Joachim Lepastier observó durante la Semana de los Realizadores”, declaró Kléber Mendonça Filho.

    El reportaje de Cahiers du Cinéma se preocupa por contextualizar la producción de cine independiente brasileño, en relación con la realidad material en que los filmes fueron producidos, más allá del background de los realizadores. Fue este el caso de Martírio, largometraje de Vincent Carelli, director francés radicado en Recife. “Carelli se interesa desde hace muchos años por la lucha de los indios Guarani-Kaiowa de Mato Grosso do Sul, privados de sus tierras por la industria agroalimentaria”, detalla el autor. La revista afirma que el filme, que será presentado en el festival internacional de documentales de Paris, Cinéma du Réel, es al mismo tempo un “documento histórico recopilatorio y un filme profético de la situación actual”; ya que devela “la desinformación manifiesta y la manipulación emocional de los debates parlamentarios que constituyeron un atentado contra los sentimientos democráticos del espectador”, concluye Cahiers.

    “La Semana de los Realizadores es el desprendimiento de un colectivo de cineastas, críticos y programadores, pensado como un off (fuera de) del  Festival de cine de Rio”, explica la revista. “Este evento nació de una conjunción de diversos fenómenos, como la emergencia de la cinefilia digital de los años 2000, que permitió a cineastas de todo el país dialogar ente sí; pero también de la idea de que dirigir un filme, editar una publicación on-line y programar la sala de un festival de cine son parte de un mismo gesto”, detalla Cahiers.

    “Contrariamente a grandes festivales que multiplican sus secciones, la Semana trata de promover encuentros. (…) Este tipo de nexos nos es nada sorprendente. El valor principal del Festival no está tanto en las obras que exhibe, como en el mosaico de relaciones que el evento diseña”, analiza la publicación.

    Cahiers destaca también otros filmes dentro de la programación de la Semana que “reflejan el advenimiento de un liberalismo anticultural”, tales como A grávida da cinemateca, de Christian Saghaard, que narra la historia de “una investigadora de la Cinemateca de São Paulo que descubre que está embarazada en el mismo momento que todo su equipo de trabajo es despedido (…) ello no impidió que el filme fuese transmitido en televisión (aunque solo fuera dentro de la programación de un canal local): no todo se ha perdido”, escribe el periodista.

    La revista destaca que la Semana... “tuvo el mérito de mostrar obras que no se han exhibido en salas de cine”, como A casa cinza e as montanhas verdes, considerada por Cahiers du Cinéma un filme “lúdico y aterrorizador, sereno y tumultuoso, que sabe sacar provecho del formato de la gran pantalla”; o la cinta Filme de aborto, de Lincoln Péricles, que se desarrolla en Capão Redondo, un barrio de las zonas desfavorecidas de la periferias de São Paulo, y que trata el tema del aborto, hasta hoy prohibido en Brasil; un filme que se convierte en una metáfora del amasijo de esperanzas frustradas de una generación y de una clase social”.

    “Apostemos a que las próximas novedades del cine brasileño sean mas reconfortantes”, afirma Lepastier. “Kléber Mendonça Filho se encuentra comprometido con un nuevo proyecto, Bacurau (...) y Fellipe Barbosa (Casa grande) está terminando el montaje de Gabriel e a montanha, una promesa de filme épico rodado en Kenia, Tanzania, Zambia y Malauí”, anticipa la publicación. “Esperemos, sobretodo, que la originalidad de las propuestas vistas durante esta Semana carioca, y esta avidez por hacer filmes políticos continúen alimentando, en todo el sentido del termino, una verdadera corriente alternativa”, finaliza la edición de febrero de 2017 de Cahiers du Cinéma.

    Cahiers du cinéma analisa produção brasileira pós-golpe
    By Márcia Bechara

    “Brésil: paysage après coup”, “Brasil: panorama pós-golpe” é o título da matéria de seis páginas publicada na edição de fevereiro de 2017 da Cahiers du cinéma, a mítica revista francesa que reúne, desde 1951, alguns dos principais diretores, críticos e pensadores da sétima arte, que influenciam há mais de meio século o cinema ocidental.

    “Um golpe aconteceu no Brasil”, cita em sua abertura a reportagem de Joachim Lepastier, enviado especial da Cahiers du cinéma ao Rio de Janeiro para cobrir a 8ª edição da Semana de Realizadores, festival dedicado ao cinema independente brasileiro, em novembro de 2016. A frase faz referência aos cartazes empunhados pela equipe do filme “Aquarius”, de Kléber Mendonça Filho, durante a estreia do longa no tradicional festival de cinema de Cannes, no sul da França, em maio do ano passado.

    Interessado pela emergência do que chama de “cinema de combate” no Brasil, Lepastier se pergunta: “foi este o gesto inaugural que impulsionou o filme como um dos emblemas da contestação ao novo governo? ”, citando a proibição “abusiva” da produção pelo Ministério da Cultura brasileiro a menores de 18 anos e o “caminho obstruído” para a indicação ao Oscar de melhor filme estrangeiro. “Do slogan à tela: o cinema contra o golpe”, publica o Cahiers. “Estas não são apenas mais algumas palavras escritas em cartazes ou gritadas no cinema, mas, claramente, um intertítulo que aparece no telão logo que se apagam as luzes”, relata Lepastier.

    Em entrevista à RFI Brasil, o diretor Kléber Mendonça Filho, de “Aquarius”, acredita que “existem dois caminhos para contestar ou lutar contra esse estado de coisas. Um deles é através da arte, fazendo filmes”, afirmou o cineasta pernambucano. “A segunda coisa vem de ações que você, como cidadão ou como artista, pode fazer. Qualquer cidadão brasileiro pode ter um ponto de vista, mas que talvez o artista por ter acesso à mídia e por ter oportunidade de falar, ele ou ela terminam se expressando, e esse ponto de vista que é colocado, seja num programa de rádio, na televisão, na imprensa [escrita] ou nas redes sociais, acaba se tornando um posicionamento político em relação a algumas coisas. Acho que o cinema e a arte brasileira têm essa preocupação de estabelecer um ponto de vista e acho que foi isso que o Joachim Lepastier observou durante a Semana de Realizadores”, declarou Kléber Mendonça Filho.

    A reportagem da Cahiers du cinéma se preocupou, ao longo da matéria, em contextualizar a produção do cinema independente brasileiro, em relação à realidade material em que os filmes foram produzidos, além do background de cada diretor. Foi o caso de “Martírio”, longa-metragem de Vincent Carelli, diretor francês radicado em Recife. “[Carelli] se interessa há muitos anos pela luta dos índios Guarani-Kaiowa do Mato Grosso do Sul, privados de suas terras pela indústria agroalimentar”, detalha. A revista conta que o filme, que será apresentado no festival internacional de documentários de Paris, o Le cinéma du réel, é, ao mesmo tempo, um “documento histórico recapitulativo e uma certa profecia da situação atual”, exumando “os debates parlamentares sob o signo da desinformação manifesta e da manipulação emocional que machuca a fibra democrático do espectador”, afirma a Cahiers.

    “A Semana é a emanação de um coletivo atuante de cineastas, críticos e programadores e foi pensada como um off do Festival [de cinema] do Rio”, explica a revista. “A manifestação nasceu de uma conjunção de diversos fenômenos, como a emergência da cinefilia digital dos anos 2000, que permitiu a cineastas de todo o país de dialogarem ente si; mas também da intuição que dirigir um filme, movimentar uma publicação on-line e programar uma sala de festival surgem de um mesmo gesto”, detalha a Cahiers. “Contrariamente a grandes festivais que multiplicam subseções, a Semana tenta operar encontros. (…) Uma conexão como essa não tem nada de inesperado. O principal valor do festival não está tanto dentro das obras que ele revela, mas dentro do mosaico que ele desenha”, analisa a publicação.

    Triunfo neoliberal e roteiro novelesco

    A revista faz questão de precisar que se “o retorno do bastão reacionário e o triunfo da audácia neoliberal são fenômenos mundiais”, no Brasil isso “toma uma dimensão quase delirante e novelesca”, contextualiza a publicação, citando fatos como a demissão do ex-ministro da Cultura, Marcelo Calero e a eleição de “um bispo de uma seita evangélica” à prefeitura carioca.

    O enviado especial da revista à cidade, narra com minúcia de detalhes episódios que testemunhou durante a cobertura da 8ª edição da Semana dos Realizadores, como o “estranho fenômeno na Baía [de Guanabara]”, quando cédulas bancárias “apareceram boiando na superfície da água, atraindo nadadores imprudentes em busca de alguns reais umedecidos”, relata. “Diz-se que o saque era proveniente de pacotes armazenados no iate do ex-governador estacionado no local, e que ele os jogou ao mar antes de ser preso”, precisa Lepastier.

    A Cahiers du cinéma destaca outros filmes dentro da programação do festival, que “ecoam o acontecimento do liberalismo anticultural”, como “A grávida da cinemateca”, de Christian Saghaard, que narra, segundo a revista, a história de “uma pesquisadora da Cinemateca de São Paulo que descobre sua gravidez no dia em que toda a equipe é demitida”. “É ao mesmo tempo uma pena e uma alegria que a trama tenha se tornado uma private joke para habitués de instituições culturais”, afirma a publicação, que completa: “isso não impediu que o filme fosse transmitido na televisão (certo, na terceira parte de um programa do canal local): nem tudo está perdido”, escreve o jornalista.

    A revista destaca ainda que o festival “teve o mérito de mostrar obras nem sempre destinadas à sala de cinema”, como “A casa cinza e as montanhas verdes”, considerado pela Cahiers du cinéma “lúdico e aterrorizador, sereno e tumultuoso, que sabe tirar proveito da tela grande”, ou ainda “Filme de aborto”, de Lincoln Péricles. “Ele vem do Capão Redondo, uma periferia deserdada de São Paulo. (...) A questão do aborto, até hoje proibido no Brasil, se torna uma metáfora da massa de esperanças decepcionadas de uma geração e de uma classe social”, publica a revista.

    “Apostemos, no entanto, que as próximas novidades do cinema brasileiro sejam mais reconfortantes”, afirma Lepastier. “Kléber Mendonça Filho engatou seu novo projeto, “Bacurau” (...) e Fellipe Barbosa (“Casa Grande”) termina a montagem de “Gabriel e a montanha”, uma promessa de filme épico rodado no Quênia, na Tanzânia, na Zâmbia e no Malauí”, antecipa a publicação. “Esperemos, sobretudo, que a originalidade das propostas vistas durante esta semana carioca, e este apetite por ‘fazer filmes politicamente’ continuarão a alimentar, em todos os sentidos do termo, uma verdadeira corrente alternativa”, finaliza a edição de fevereiro de 2017 da Cahiers du cinéma.

    Sobre a revista

    Criada no início da década de 50 na França, a revista Cahiers du cinéma se tornou rapidamente a principal referência crítica do cinema francês e mundial, influência que exerce há mais de meio século. O sucesso não veio por acaso: grandes estrelas da chamada “Nouvelle vague” (“Nova onda”) do cinema francês estrearam como críticos em suas páginas, ao mesmo tempo em que produziam seus primeiros filmes. A lista conta com diretores como Jean-Luc Godard, François Truffaut, Éric Rohmer e Claude Chabrol, entre outros grandes pensadores e produtores que reinventaram o cinema de autor francês, e que influenciaram movimentos no mundo inteiro.

    Resumen por: Fidel Jesús Quirós (de texto original en portugués)

    (Fuente: Br.rfi.fr)


BUSQUEDA DE TEXTOS









RECIBA NUESTRO BOLETIN

APOYO DE
COLABORACION
Copyright © 2017 Fundación del Nuevo Cine Latinoamericano. Todos los derechos reservados.
©Bootstrap, Copyright 2013 Twitter, Inc under the Apache 2.0 license.