El joven hacendado Víctor divide su existencia entre el campo y la ciudad. En su hacienda trata bien a sus trabajadores y en la ciudad es un correcto acompañante de su novia Catalina. Un día, la pareja sale a pasear a Xochimilco. Allí conocen a Diego, un joven indígena que aún conserva la nobleza y gallardía de la raza azteca. La amistad entre la pareja y el indígena se consolida cuando éste los protege de una banda de maleantes.
