Él es un príncipe indolente que está al borde de la muerte, lleno de cansancio y amargura. Ella es un ángel destructor, cruel y efectivo. Sus vidas se cruzan en un bosque y él se enamora perdidamente de ella hasta que llega el hastío. Ella revolotea alrededor de otros corazones mientras él languidece de nostalgia, de ese mal desconocido que ignoran los doctores pero que los poetas diagnostican en sus versos con el nombre de "mal de amores".
Sobre la película Il Fuoco (1915) de Giovanni Pastrone, inspirada a su vez en una pieza de Gabriele D'Annunzio.
