El órgano regulador de la industria cinematográfica de China está considerando medidas tales como fijar un precio máximo para las entradas o aumentar el número de proyecciones a mitad de precio, con el objetivo de hacer que el cine sea más asequible a los ciudadanos.
"El precio de los tiques sigue siendo demasiado alto para poder satisfacer la expectativa y la demanda de películas de la gente", dijo el lunes Tong Gang, director del departamento de cine de la Administración Estatal de Radio, Filme y Televisión (SARFT, siglas en inglés).
Según el Informe de Industria Cinematográfica de China 2010-2011, el precio medio de las entradas de cine en 2010 se situó en 5,3 dólares, frente a los 7,89 en Estados Unidos.
No obstante, 5,3 dólares representan el 1/57 de los ingresos medios mensuales de un chino urbano, mientras que 7,89 dólares suponen únicamente el 1/419 del equivalente estadounidense.
En las principales ciudades chinas como Beijing y Shanghai, el precio de entrada para una gran superproducción puede superar los 100 yuanes (16 dólares).
Ante esta situación, la administración emitirá una guía con los precios recomendados para 2012, establecerá un precio máximo, e incrementará el número de sesiones a mitad de precio.
Al mismo tiempo, la institución animará a otras organizaciones y al público mismo a estar atentos a posibles irregularidades en el sector. Los cines que no hagan públicos sus ingresos en taquilla recibirán una advertencia, y aquellos que registren "violaciones severas" se enfrentarán a la revocación de la licencia.
Los últimos datos muestran que los ingresos en taquilla de la industria cinematográfica de China superaron los 12 000 millones de yuanes (1 890 millones de dólares) en 2011.