ARTÍCULO

  • La actriz y directora de cine catalana Leticia Dolera.


    Cine independiente en femenino
    Por Beatriz Martínez


    En los últimos tiempos han sido muchas las mujeres cineastas que han intentado romper con los estereotipos que han supeditado la mirada femenina bajo el prisma del imaginario masculino y se han lanzado a escudriñar la realidad desde su más íntima personalidad. La hasta ahora actriz Leticia Dolera (Barcelona, 1981) acaba de ingresar dentro de esta selecta nómina de directoras gracias a su radiante ópera prima, Requisitos para ser una persona normal, una película confeccionada a partir de algunas de sus propias inseguridades a la hora de sentirse diferente dentro de una sociedad que no parece permitir excepciones a los cánones prestablecidos.

    En el centro de la narración

    La búsqueda de la propia identidad es una de las bases sobre la que se ha constituido el discurso de muchas de las mujeres que, dentro de los márgenes del cine independiente, intentan explorar su interioridad a la hora de ponerla en imágenes. En ese sentido, la propia Leticia Dolera admitía hace unos días estar influenciada por el trabajo de Miranda July, que de alguna manera se ha convertido en una de las musas de esta generación. Mujeres que se sitúan ellas mismas en el centro de la narración para, a través de ella, desnudar su fragilidad emocional y sus más íntimos temores e iniciar un proceso de autodescubrimiento que las ayude a reafirmarse dentro de su parcela más privada. Todo ello desde un punto de vista multidisciplinar y profundamente conceptual, pero con un marcado aliento de exhibicionismo impúdico.

    La transformación de Julie Delpy

    Más intimista y sutil ha demostrado ser Julie Delpy en su transformación de musa de Kiesloswki y Richard Linklater a su vertiente de versátil directora capaz de abordar con desparpajo la comedia romántica (2 días en París), el relato de terror (The countness) o el retrato sociológico lleno de mordiente en su filme más personal hasta el momento, El Skylab. O Sarah Polley, que también comenzó siendo actriz fetiche de Atom Egoyan, y terminó sintiendo la necesidad de escribir sus propias historias, adaptando a Alice Munro en su particular oda al amor en la tercera edad en Lejos de ella, o escarbando en su propia memoria familiar en el documental Stories we tell.

    La girl Lena Dunham

    Exorcizar los fantasmas personales es una de las líneas más potentes que vertebran las historias de muchas de estas realizadoras. Lena Dunham se ha convertido en un icono gracias a la serie de televisión Girls, un retrato generacional sin pelos en la lengua sobre las relaciones (familiares, sexuales y de amistad) que incluía un fuerte discurso feminista que daba la vuelta a los clichés creados por otra serie, Sexo en Nueva York. Una mirada mucho más incómoda e incisiva acerca de los retos vitales a los que ha de enfrentarse la mujer moderna desde la autoparodia y la crítica menos indulgente. Y eso con tan solo 25 años.

    La juventud es un valor en alza, no solo para tener el atrevimiento de escupir las verdades y mantener un espíritu contestatario, sino también para demostrar que se puede abordar un relato desde un punto de vista muy adulto y evolucionado, como es el caso de la francesa Mia Hansen-Love, que construye sus películas en torno a la desorientación juvenil, la ausencia de referentes paternos y la insatisfacción vital desde una óptica sensible y delicada.

    Algo que también practica la italiana Alice Rohwarcher en El país de las maravillas, en la que se retrotrae a su infancia en una granja apícola para narrar una historia de iniciación impregnada de un halo entre el costumbrismo y la magia.

    La elegancia formal de Mia Hansen-Love o Alice Rohrwacher se contrapone al espíritu más punk y cool de la recién llegada Ana Lily Amipour, que se ha convertido en todo un descubrimiento gracias a A girl walks home alone at night, que incluye imágenes tan potentes como la de una vampira con burka subida a un monopatín. Y si dentro de la saga cinematográfica de los Coppola el nombre de Sofia nos puede parecer instalado en el establishment, hay un nuevo miembro que parece dispuesto a escalar alto en la escena indie. Gia, la nieta de Francis Ford, estrenaba el año pasado Palo alto, adaptación de una serie de relatos de James Franco sobre la desorientación adolescente que la ha situado en el punto de mira de los circuitos off Hollywood.

    Nuevas promesas

    En ese aspecto, el festival de Sundance (y últimamente también el festival South by Southwest) siguen siendo cuna de revelaciones, y desde allí se han lanzado algunas de las promesas que integran el movimiento mumblecore, como es el caso de Ry Russo-Young, que despuntó con Orphans y colaboró con Lena Dunham en el guion de Nobody walks, o Lynn Shelton, autora de Humpday o El amigo de mi hermana, ambas protagonizadas por Mark Duplass, uno de los artífices de esta corriente alternativa dentro del indie americano caracterizada por sus diálogos y personajes naturalistas.

    Experiencias

    Y si nos alejamos del ámbito del puro ámbito de la modernidad, también hay otras autoras que consiguen hacer carne sus propias experiencias, tanto las más bellas como las más traumáticas. Desde la visión del alumbramiento y la maternidad que nos regala Naomi Kawase en Genpin, a la brutal concepción del cuerpo como elemento generador de complejos psicológicos que nos ofrece Marina de Van en la dolorosa Dans ma peau.

    Nuevo camino

    La riqueza de todas estas perspectivas abre un nuevo camino hacia la normalización de un cine femenino que se aleja de las tendencias mainstream a la hora de aportar una visión muy personal en torno al imaginario y el universo de la mujer. Y mientras muchas cineastas han conseguido acceder al star system de Hollywood, como la consagrada y oscarizada Katryn Bigelow, nuevas voces reclaman su derecho a la hora de romper barreras y reivindicar su espacio dentro de una industria eminentemente masculina. A golpe de verdad y mucho talento.


    (Fuente: Elperiodico.com)


Copyright © 2026 Fundación del Nuevo Cine Latinoamericano. Todos los derechos reservados.
©Bootstrap, Copyright 2013 Twitter, Inc under the Apache 2.0 license.