A finales de febrero comenzará el rodaje de Oro, la quinta y esperada película de Agustín Díaz Yanes, un cineasta exigente y meticuloso que se pone detrás de la cámara cada lustro, pues entre sus películas suelen mediar unos cinco años, basta repasar su escasa filmografía: Nadie hablará de nosotras cuando hayamos muerto (1995), Sin noticias de Dios (2001), Alatriste (2006) y Sólo quiero caminar (2008). Con la misma ambición y rigor de aquella exitosa recreación de la novela de Arturo Pérez-Reverte, protagonizada por Viggo Mortensen y Ariadna Gil, se vuelve a enfrentar a otro texto de este escritor: Oro está basado en un relato inédito del exreportero.
Aún se está ultimando su casting, para el que suenan nombres tan potentes como Raúl Arévalo, Óscar Jaenada, Bárbara Lennie, Juan Echanove y Anna Castillo (a quien descubriremos en El olivo, de Icíar Bollaín, que se estrenará el 6 de mayo). Con producción de Atresmedia Cine, Sony Pictures España y Apaches (productora también de Toro, de Kike Maíllo, que inaugurará el próximo Festival de Málaga Cine Español), Oro está condenada a ser una de las películas que más dará que hablar durante los próximos meses.
El argumento, inspirado en las expediciones de Lope de Aguirre y Vasco Núñez de Balboa pero narrado con la épica del western, sitúa a sus protagonistas en el inexplorado Nuevo Continente del siglo XVI, donde los españoles empezaron una época tan gloriosa como oscura, peligrosa y violenta, descubriendo un mundo hostil a la vez que lo conquistaban, en ese afán materialista y codicioso que especifica el título de este film: en busca de una ciudad hecha de oro, aquel El Dorado que en 1988 mostró Carlos Saura.
Oro cuenta con ocho millones de euros de presupuesto y abarcará más de dos meses de filmación entre Madrid, Canarias y la selva de Panamá.