Es una Europa generosa la que ha querido premiar este año el Festival de Berlín dándole su Oso de Oro al documentalista ya coronado con un León de Oro en Venecia, Gianfranco Rosi, por Fuocoammare, una estupenda obra que dirige nuestras miradas hacia la situación de todos esos inmigrantes cuya única esperanza perece muy a menudo en la bodega oscura de un barco, cerca de la pequeña isla italiana de Lampedusa.
Bajo los auspicios del director del festival Dieter Kosslick, la ceremonia de clausura del certamen se abrió con un mensaje en honor a los inmigrantes, cada vez más numerosos a nuestras puertas (y nuestros puertos), y con la entrega de un Oso de Plata al mejor cortometraje, con coproducción británica, holandesa y danesa, para A Man Returned de Mahdi Fleifel, él mismo un refugiado convertido en europeo. La gala se acabó así también sobre este llamativo pensamiento. Sobre el escenario, tras haber recibido su premio de las manos de una Meryl Streep muy conmovida, como el conjunto de su jurado, por el profundo diálogo que puede tener el arte con lo real, con distinción y decencia, el director de Fuocoammare dedicó la película a los habitantes de Lampedusa: una pequeña comunidad de marineros en el medio del Mediterráneo, que abre sus brazos desde hace años a hombres y mujeres cuya vida pende de un hilo, un hilo atado a un horizonte hacia el cual son zarandeados en pobres embarcaciones, de las cuales una gran parte de ellos no sale viva.
En cuanto a los Osos de Plata, también Europa fue la agraciada. Tres años más tarde de la estupenda La mujer del chatarrero, el oscarizado cineasta bosnio Danis Tanovic recibió de nuevo el Gran Premio del Jurado por Death in Sarajevo. El jurado ha sucumbido a este mosaico sutil y efervescente ambientado entre las paredes del célebre Hotel Europa de la ciudad balcánica en donde el archiduque Francisco Fernando fue asesinado, abatido por el anarquista Gavrilo Princip, doblando las campanas de un mundo que no había comenzado aún a contar sus guerras mundiales, marcando el principio de una larga y macabra danza.
El Oso de Plata a la mejor dirección fue para la francesa Mia Hansen-Love por L'Avenir, una película cuya finura y sensibilidad, magnificadas por el juego de Isabelle Huppert, han conquistado al jurado. Las mismas cualidades han sido reconocidas a la actriz danesa Trine Dyrholm por su frágil interpretación de la heroína de The Commune del excelente Thomas Vinterberg, una mujer que lentamente pierde todo lo que su juventud le había ofrecido. Otra sorprendente historia de mujeres, United States of Love del polaco Tomasz Wasilewski, ha sido premiada por su complejo guion, dejando al director y guionista “sin palabras".
Por último, para completar el baile de los trofeos europeos y poner el foco en los países que aún luchan por su libertad, Berlín ha premiado doblemente la coproducción entre Bélgica y Túnez, Hedi, de Mohammed Ben Attia, ofreciéndole el Oso de Plata al Mejor Actor a Majd Mastoura por la dulzura de su interpretación, y el premio de Mejor Ópera Prima a su talentoso director.
Lista completa de ganadores:
Oso de Oro a la mejor película
Fuocoammare - Gianfranco Rosi
Oso de Plata – Gran Premio del Jurado
Death in Sarajevo - Danis Tanovic
Premio Alfred Bauer
A Lullaby to The Sorrowful Mystery - Lav Diaz
Oso de Plata al mejor director
Mia Hansen-Løve - L'avenir
Oso de Pata a la mejor actriz
Trine Dyrholm - The Commune
Oso de Plata al mejor actor
Majd Mastoura - Hedi
Oso de Plata al mejor guion
United States of Love - Tomasz Wasilewski
Oso de Plata a la mayor contribución artística
Mark Lee Ping-Bing - Crosscurrent
Premio a la mejor ópera prima
Hedi - Mohamed Ben Attia
Oso de Oro al mejor cortometraje
Balada de um batraquio - Leonor Teles
Oso de Plata - cortometraje
A Man Returned - Mahdi Fleifel
Mejor Película Generation KPlus
The Trap - Jayaraj Rajasekharan Nair
Mejor Película Generation 14Plus
Mellow Mud - Renars Vimba
Teddy Award
Tomcat - Händl Klaus