“Nuestro objetivo final es nada menos que lograr la integración del cine latinoamericano. Así de simple, y así de desmesurado”.
Gabriel García Márquez
Presidente (1927-2014)

CINEASTA
  • Carlos Diegues
    (Brasil, 1940)



    Nacido en Alagoas, uno de los estados más pequeños y pobres del noreste brasileño, Carlos Diegues (1940) estudió periodismo en Río de Janeiro y allí ejerció como crítico de cine, poeta y por supuesto periodista. Entre 1959 y 1961 realizó en 16 mm los cortometrajes Fuga, Brasilia y Domingo, que le valieron para incluirse entre los fundadores del cinema novo brasileño, junto a Nelson Pereira dos Santos y Glauber Rocha. En este sentido, resultó definitivo el estreno del largometraje de cuentos llamado Cinco veces fabela, en el cual Diegues dirigió el corto Escola de samba, así como su primer largo de ficción, Ganga Zumba (1964) considerado pieza esencial del cine nacional.

    Diegues le entregaría otras dos obras definitivas al cinema novo, Gran ciudad (1967) y Los herederos (1972), que resultaron mucho menos histéricas, extremas y desesperanzadas de lo que solían ser las grandes películas del movimiento. Visto en rigor, Carlos Diegues fue de los primeros en distanciarse de “la estética del hambre” devenida, en parte, retórica miserabilista inepta para comunicarse con el público. Cuando llega el carnaval, Xica da Silva (uno de los mayores éxitos nacionales de boletería) y Bye Bye Brasil (1980) lo asentaron como el cineasta brasileño más internacional, en tanto se alejaba del hermetismo promulgado por algunas de las mejores obras del muy artístico, pero también antipopular cinema novo.

    Bye Bye Brazil es tal vez su película más acabada y sugestiva, aunque no le faltaron méritos a las posteriores Días mejores vendrán y Vea esta canción. El autor prefería dedicarse a ilustrar melodías, personajes, y cuadros de lo nacional más agradables de ver, porque la imagen-Brasil no solo estaba en la miseria del sertão y la fabela, también podía recrearse exaltando la sensualidad, la exuberancia paisajística, lo multirracial, la música, las creencias populares, y la jungla, aunque implicara algunas dosis de autoexotismo.

    Por su experiencia en el documental, por el vívido contacto con otras aristas culturales de la realidad brasileña, y gracias a su proverbial tino para entronizar personajes-tipo al interior de lo costumbrista,  el cine más reciente de Carlos Diegues (Tieta de Agreste, Orfeo, Dios es brasileño) festeja el poder y los excesos característicos de las pasiones y las cadencias nacionales.

    Con influencias tan disímiles como Nelson Pereira dos Santos y Jean Renoir, Luis Buñuel y Werner Herzog, Carlos Diegues confiesa que la música siempre ha tenido una importancia capital a la hora de darle forma definitiva a sus películas: “Tengo un gran interés por la música brasileña, la conozco bien y la disfruto muchísimo, y es por eso que trato de relacionarla con todo lo que hago en cine. (...) Yo hago cine porque es una pasión, y soy incapaz de dejarlo. Tengo la sensación de que cada vez me gusta más hacer películas”.

    Muy pocos autores latinoamericanos han conseguido asumir, con tanta entereza y desprejuicio, la visión totalizadora, la perspectiva sanamente turística y universalista, que le haga justicia al mosaico frutal y religioso, a la encrucijada de mitos y costumbres, al carnaval y al delirio sublimados en esta parte del mundo llamada Brasil.




    Carlos Diegues (1940-) was born in Halagaos, a little and poor state of the Brazilian northeast. He studied journalism in Rio de Janeiro and there he worked as film critic, poet and, of course journalist. Between 1959 and 1961 he filmed in 16 mm the short films Fuga, Brasilia and Domingo, which deserved him to be considered among the founders of the Brazilian Cinema Novo, together with Nelson Pereira dos Santos and Glauber Rocha. In this sense was essential the release of the episode feature film Cinco vezes favela, of which Diegues directed the short Escola de samba, and his first feature film Ganga Zumba (1964) considered as an essential  work of the Brazilian cinema.

    Diegues would offer two other decisive Works to Cinema Novo,  A grande cidade (1967) and Os herdeiros (1972), that turned to be  less hysterical, extreme and gloomy that the most important movies of the movement.  Strictly speaking, Carlos Diegues, was the first Cinema Novo filmmaker to depart from the aesthetic of hunger, which have partially become a rhetoric of poverty unable to communicate with the audience.

    Xica da Silva (one of the greatest national box office hits) and Bye Bye Brasil (1980) made of him the mos international acclaimed of the Brazilian filmmakers, in so far as he departed from the inscrutability enacted by some of the best works of the very artistic but unpopular C0inema novo.

    Bye Bye Brazil is at the same time his most accomplished and suggestive work, even when further works were not absent of merits as Dias melhores virão and Veja esta canção. The author preferred to devote himself to reflect the music, characters and pictures of the national identity that were pleasant to watch, since the image of Brazil was not only in the poverty of the sertao (arid northeast region) and the favela, it also could be expressed by extolling its sensuality, the landscape luxuriance, multi-ethnicity, music, popular believes, and the jungle, even when this risk a certain amount of exoticism.

    Thanks to his experience with documentary and the vivid contact with other cultural sides of Brazilian reality and also thanks to his proverbial good sense to entrench patter-characters within the expression of local customs. The latest films by Carlos Diegues (Tieta de Agreste, Orfeo, Deus é brasileiro) is a celebration the power and exuberant characteristic of the national passions and rhythms.

    With influences so different like Nelson Pereira dos Santos and Jean Renoir, Luis Buñuel and Werner Herzog, Carlos Diegues has confessed that music always has had a decisive importance to complete his films: “I feel a great interest for the Brazilian music. I know it so well and I enjoy it a lot, and for this reason, I tray to relate all that I make in film to it. (...) I make movies because is a passion, and I am unable of quit it. I have the feeling that every day I like the more to make movies”.

    Few Latin American authors have managed to offer with such a courage and without prejudices  the total vision, the wise touristic and universal approach, which fairly express the mosaic of fruits and religions, the crossroad of myths and customs, the sublimated carnival and craziness in that part of the world called Brazil.


    Web: www.carlosdiegues.com.br/index.asp

    Referencias en el Portal:

    Cinco vezes favela (Cinco veces favela), 1962, Dirección
    Ganga Zumba, 1964, Dirección
    Os herdeiros (Los herederos), 1969, Dirección
    Cinema Iris , 1974, Dirección
    Xica da Silva (Xica de Silva), 1976, Dirección
    Chuvas de Verão, 1977, Dirección
    Bye bye Brasil (Bye Bye Brasil), 1979, Dirección
    Quilombo, 1983, Dirección
    Um trem para as estrelas (Un tren para las estrellas), 1987, Dirección
    Dias Melhores Virão (Vendrán días mejores), 1989, Dirección
    Tieta do Agreste, 1996, Dirección
    Orfeu (Orfeo), 1999, Dirección
    O maior amor do mundo (El mayor amor del mundo), 2006, Dirección
    O Grande Circo Místico (El gran circo místico), 2019, Dirección
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