AUTOR

Alejo Carpentier y Valmont (1904 - 1980), Suiza
Narrador, Ensayista. Su primera infancia transcurre en el Cotorro (Habana). Realiza estudios en el Candler College y en el colegio Mimí, interrumpidos por un viaje a Francia en 1912; en París asistió a clases en el Liceo de Jeanson de Sailly. Estudia música con su madre. Inicia la carrera de arquitectura en la Universidad de La Habana (1921), pero pronto la abandona. En ese mismo año comienza a hacer periodismo en La Discusión -donde tiene a su cargo la sección de Obras famosas- y luego en Chic, El Heraldo de Cuba y Social. En 1923 es nombrado jefe de redacción de Hispania y, al año siguiente, de Carteles, revista en la que colaborará asiduamente hasta 1948. Escribe una historia de los zapatos para el órgano oficial de la Unión de Fabricantes de Calzado. Participa en la famosa Protesta de los Trece (1923), lidereada por Rubén Martínez Villena, y se integra al Grupo Minorista. Asiste a un congreso de escritores celebrado en México (1926), viaja por el país y entabla amistad con el pintor Diego Rivera. Está entre los fundadores de la Revista de Avance, en 1927. En ella publica su poema Liturgia. Por esa época sufre prisión, acusado de «comunista». En la cárcel escribe la primera versión de su novela ¡Ecue-Yamba-O! Liberado, organiza junto con Amadeo Roldán conciertos de «música nueva», en los que se estrenan en Cuba obras de Stravinsky, Poulenc, Eric Satie, Malipiero. Colabora en Musicalia, Revista de la Habana, Aventura en Mal Tiempo (Santiago de Cuba). En 1928 escribe los argumentos de ballet La Rebambaramba y El milagro de Anaquillé, musicalizados por Amadeo Roldán. Conoce a Robet Desnos en un congreso de periodistas que se celebra en La Habana y, con el pasaporte y los papeles de identidad de éste, abandona subrepticiamente el país. Mariano Brull, funcionado de la embajada cubana en Francia, le arregla su estancia en ese país. Allí trabaja como jefe de redacción de la revista Musicalia -fundada por el compositor mexicano Manuel Ponce-, además de colaborar en Bifur, Documents, Revista de Oriente, Cahier du Sud. Conoce a André Breton, Louis Aragon, Tristan Tzara, Paul Eluard, George Sadoul, Benjamín Peret, Chirico, Ives Tangui, Raymond Quenau, Edgar Varesse, Arthur Honegger, Pablo Picasso. Breton lo invita a colaborar en La Revolution Surrealiste. En 1930 es nombrado jefe de redacción de Imán, revista publicada en castellano. Dirige los estudios «Fonoric», de París, dedicados a grabaciones musicales y programas de radio (1933-1939); allí colabora con Robert Desnos, Antonin Artaud, Jean Louis Barrault en la elaboración de programas radiales, entre los cuales pueden citarse El gran lamento de Fantomes -emitido por el Poste Parisien- y Saludo al mundo, de Walt Whitman –donde se utilizó por primera vez la cinta magnetofónica. Viaja a Madrid, en donde publica ¡Ecue-Yamba-O! (1934) y hace amistad con Federico García Lorca, Rafael Alberti, José Bergamín, Pedro Salinas. Participa, como representante de Cuba, en el II Congreso por la Defensa de la Cultura, celebrado en Madrid y Valencia en 1937, en compañía de Nicolás Guillén, Juan Marinello y Félix Pita Rodríguez. Regresa a Cuba dos años después. Aquí trabaja en la radiodifusora del Ministerio de Educación. Imparte clases de historia de la música en el Conservatorio Nacional (1941). Colabora en Revista Cubana, Conservatorio, La Gaceta del Caribe, Orígenes, Nuestro Tiempo. Con Louis Jouvet visita Haití en 1944. Por encargo del Fondo de Cultura Económica de México, realiza investigaciones musicológicas, especialmente en Santiago de Cuba, las cuales permiten las revalorizaciones del olvidado Esteban Salas y de Manuel Saumell. Al año siguiente se instala en Venezuela, en donde realiza trabajos relacionados con la publicidad y la radio. Colabora en El Nacional de Caracas (1946-1958). Recorre la Gran Sabana Venezolana, el Alto Orinoco y el territorio amazónico entre 1947 y 1948. Con el triunfo de la Revolución cubana, en 1959, regresa a su patria. Aquí es nombrado vicepresidente del Consejo Nacional de Cultura. Imparte clases de Historia en la Universidad de La Habana. Al crearse la UNEAC figura entre sus vicepresidentes, además de ser uno de los responsables de la revista Unión, junto con Nicolás Guillén y Roberto Fernández Retamar. En representación oficial viaja a Bulgaria, Rumania, Hungría, Checoslovaquia, Polonia, RDA, China, Unión Soviética, Viet Nam. Ocupa la dirección de la Editorial Nacional de Cuba en 1963, cargo que desempeña hasta 1968, año en que es designado ministro consejero para asuntos culturales en la Embajada de Cuba en París. En estos últimos años pronuncia numerosas conferencias y participa en varios eventos y congresos internacionales, como el VII Festival del Libro Mexicano (1961), el Encuentro de Escritores organizado por la universidad de Concepción, en Chile (1962), comparecencia ante el Tribunal Rusell de Estocolmo para denunciar los crímenes cometidos por los norteamericanos en Viet Nam y asistencia a los encuentros internacionales de Ginebra (1968). Fue jurado en importantes concursos cubanos y extranjeros. Colaboró ocasionalmente en las más importantes publicaciones cubanas (Granma, Casa de las Américas, Unión, Bohemia, etcétera) y en numerosas extranjeras. Escribió los libretos de Yamba-O (1928) y La pasión negra (1932), ambos con música de Marius François Gaillard, y Las puertas del sol (1970), con música de Michel Puig. Colaboró con Darius Milhaud en la cantata Invocations, con Paul Claudel en Le livre de Christophe Colomb -para radio- y con René Dahon Maeterlink en La princese Maleine. Textos suyos han sido musicalizados por varios compositores, entre ellos el cubano Alejandro García Caturla. En Social y Carteles publicó traducciones del francés de cuentos, ensayos y artículos. Tradujo al francés el poema de Pablo Picasso El entierro del Conde de Orgaz. A partir de El reino de este mundo sus novelas han sido traducidas a distintas lenguas occidentales, incluyendo el alemán, checo, danés, eslovaco, finlandés, francés, holandés, húngaro, inglés, italiano, lituano, noruego, polaco, portugués, rumano, ruso, sueco, serviocroata, y algunas de ellas han visto numerosas ediciones. En diciembre de 1974, con motivo de cumplir su setenta aniversario, recibió numerosos homenajes, dentro y fuera de Cuba. El acto central, la noche del 26, fue organizado por el Comité Central del Partido Comunista de Cuba. En 1975, entre otras distinciones, fue investido como Doctor Honoris Causa en Lengua y Literatura Hispánicas de la Universidad de La Habana.
Premios y Distinciones:
  • Recibió los premios internacionales "Cino del Duca" y "Alfonso Reyes 1975".
  • Premio "Cervantes" de literatura.
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