FICHA ANALÍTICA

El audiovisual latinoamericano: posibilidades y retos en el contexto actual
Velleggia, Susana

Título: El audiovisual latinoamericano: posibilidades y retos en el contexto actual

Autor(es): Susana Velleggia

Fuente: Revista Digital fnCl

Lugar de publicación: La Habana

Año: 4

Número: 5

Mes: mayo

Año de publicación: 2013

La investigadora y realizadora argentina Susana Velleggia,  apasionada del audiovisual desde la niñez, ha devenido en ferviente defensora del audiovisual para niños, adolescentes y jóvenes. Cada año organiza, junto a la Fundación Nuevas Miradas, en Argentina, un festival dedicado a este tipo de producciones.

En ocasión de su visita a Cuba para participar en la 34 edición del Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano, concedió la siguiente entrevista para la Revista Digital de la FNCL.
 
Diana Colomé: Susana, gracias por acceder a conversar con nosotros. Conocemos que es directora de cine y televisión, y que ha fungido como docente en varias facultades de su país. ¿Cómo valora el cine que realizan los nuevos creadores en la actualidad, y qué mensaje le transmitiría a estas generaciones de cineastas?

Susana Velleggia: Es un tema muy amplio. Valoro mucho el cine que están realizando las nuevas generaciones. Hay una renovación del cine latinoamericano, lo ves en los festivales que se realizan en los distintos países; una renovación temática, estética, de enfoque de la realidad, etc., que viene de jóvenes, excelentes realizadores, muchos de ellos, de América Latina. Este es un proceso que da muestras de la vitalidad de nuestro cine y de nuestras culturas, pues los países de América Latina somos poseedores de una riquísima diversidad cultural. Quizás la región del mundo culturalmente más rica, pienso yo, por toda nuestra historia de mestizaje, de colonizaciones, de liberaciones, etc. Sin embargo, en materia audiovisual, actuamos como importadores; somos preferentemente importadores y esto es una contradicción: sucede que no controlamos nuestros circuitos de distribución y exhibición. Es decir, nuestras propias pantallas, en nuestros países, no son controladas por la producción de nuestros países, ni mucho menos la de América Latina en su conjunto. Y esto es un serio obstáculo al desarrollo de nuestro audiovisual. Hoy día ya no podemos hablar sobre cine, sino: cine, televisión, videos, video juegos, Internet, telefonía celular, etc. Todo este campo tan amplio y complejo, que requiere de políticas públicas muy fuertes, porque las tendencias naturales, en este marco, son hacia la concentración, trasnacionalización y el desplazamiento de nuestra producción por la producción importada, preferentemente la que proviene de un país, Estados Unidos. Entonces, tenemos que dar una fuerte lucha por la diversidad cultural, por nuestra presencia, nuestra identidad y nuestra voz en las pantallas de nuestros países y del mundo. Y, en este sentido, las nuevas generaciones están siendo el relevo, digamos, de las que venimos desde antes luchando por eso.

D. C.: ¿Cuál es su mensaje?

S. V.: Bueno, este es el mensaje precisamente: que sigan en esta lucha, que nosotros acompañamos, somos un  hueso duro de roer, pero que las nuevas generaciones se incorporen a esto me parece un éxito imprescindible y positivo.

D. C.: ¿Cómo valora la cinematografía latinoamericana actual?

S. V.: Me parece bien. Hay distintas tendencias, no podemos hablar de la cinematografía latinoamericana actual como si fuera una sola y única cosa. Por lo que yo veo, y no conozco toda la producción ni mucho menos, de los distintos países, hay distintas tendencias. Hay una tendencia más orientada a lo que yo llamo la producción de cine de Hollywood fuera de Hollywood. Un modelo de cine que, quizás sus productores, sus realizadores, creen que desde esta perspectiva, un poco imitativa, de este modelo de cine, pueden tener más éxito en los mercados, pero esto se ha demostrado que no es así. En general, el éxito comercial de nuestras películas en nuestros mercados lo tienen aquellas películas que tienen un fuerte enraízamiento en nuestras identidades; en general, ha sido así históricamente. Después está este cine que sí, que busca indagar en nuestras culturas, en nuestra historia, en nuestras realidades desde distintas perspectivas y distintos géneros, tanto documental como de ficción. Y, bueno, en el país hay un poco de todo: hay buenas películas, hay películas regulares y las hay, francamente, malas, tampoco hay que idealizar. Y luego está el cine un poco más audaz, más experimental, más de búsqueda, que, en general, son todos jóvenes realizadores los que lo hacen.

D. C.: Le agradeceríamos que nos comentara sobre la aplicación y las posibilidades que brindan las nuevas tecnologías en la industria audiovisual y cultural.

S. V.: Las posibilidades son inmensas y las amenazas también. Esto abre un campo tanto de oportunidades como de amenazas. Si no tenemos el control de las nuevas tecnologías en nuestros países son mayores las amenazas que las oportunidades que estas nos brindan. Acá hay un tema que resaltar, que estamos ante la multiplicación geométrica en los circuitos de distribución, porque este es un hecho que obedece a la expansión tecnológica. Es un hecho industrial, diríamos. Y frente a esto lo que va a pasar va a ser manipulado por estos circuitos; hay una asincronía: se produce un ritmo mucho más lento, porque tiene un componente artesanal por excelencia que es la creatividad humana. Entonces, por un lado hay tantas oportunidades como amenazas, que será esa asincronía entre la multiplicación de los circuitos de distribución de contenidos audiovisuales y la marcha más lenta de la producción; y, lo que antes mencionaba, que es el cuello de botella que tenemos en la distribución-exhibición.

En América Latina son cinco grandes empresas multinacionales las que controlan los circuitos de distribución; y otras tantas las que controlan los circuitos de exhibición de las multisalas. Entonces, es un problema a resolver. Otro problema a resolver es con la televisión. En mi país, en Argentina, se han dado pasos gigantescos en los últimos años en el sentido de un cambio. La legislación de la televisión, del audiovisual argentino, en el sentido de democratización del espacio; de democratización del acceso a la frecuencia, es la palabra; y de desmonopolización, pues se habían formado grupos monopólicos que, bueno, vienen pataleando y dando una batalla muy sucia, una guerra muy sucia contra el Gobierno, que ha logrado que esta ley se sancionara con amplia mayoría en el Congreso de la Nación, luego de años y años, más de veinticinco años de movilizaciones y de luchas de todos los que tenemos que ver con el tema del audiovisual.

Este es un paso muy positivo y esperemos que en otros países de la región, como México, que tiene el emporio Televisa, como Brasil que tiene la red de Globo, pudieran tener también un proceso similar de democratización, porque esto es fundamental para que pueda vincularse la producción de los pequeños productores de las localidades más pequeñas de nuestros países, etc.

D. C.: Como presidenta de la Asociación Civil Nueva Mirada, y directora del Festival Internacional del Cine Nueva Mirada, para la Infancia y la Juventud, ¿pudiera usted darnos su valoración acerca de  las realidades del cine y el audiovisual en torno a la niñez y a la adolescencia?

S. V.: El cine para niños tiene un gran desarrollo en algunos países y para nosotros es desconocido este buen cine. Por ejemplo, Holanda tiene una producción maravillosa de cine de ficción, de animación para niños, Alemania, Francia, Suecia, Dinamarca, Finlandia…, te digo así, al vuelo; además de otros países, como podría ser la India, Irán, etc. En este momento se me escapan muchos. Y en América Latina no existe una producción a este nivel ni en cantidad ni en calidad; es muy pobre la producción de cine para niños en América Latina. Y creo que acá este es un territorio que también las políticas públicas tienen que atender. Porque, por ejemplo: en países donde existe una muy buena legislación en materia de fomento a la producción de cine, como es Argentina, no se le da un énfasis particular al cine para niños; entra el cine para niños en las mismas condiciones, categorías, que la ley prevé para el fomento de la producción nacional. Pero, como se forman comités de evaluación para los proyectos, en general, las películas para chicos corren con desventaja en relación con el cine para adultos. Jamás pensada a nivel industrial, de festival, etc., salvo algunas grandes producciones del cine de animación para chicos que se han hecho con éxito. Entonces, esta es una de las tareas pendientes que tenemos.

D. C.: Conocemos que está inmersa y muy ligada a los trabajos de la Fundación del Nuevo Cine Latinoamericano. ¿Cómo valora el trabajo que realiza esta institución como elemento integrador de la cultura latinoamericana?

S. V.: Creo que no existe otra institución en el mundo que haga un trabajo semejante a nivel regional, de un espacio regional, no de un país, de dos, de tres, sino de una región entera: Entonces, ¿cómo lo voy a valorar? Me parece un trabajo magnífico, un trabajo de vanguardia, hace veintitantos años que la Fundación empezó con esto y sigue en un proceso acumulativo de gran crecimiento, de gran desarrollo, con programas que son paradigmáticos para América Latina. Y si hay algo que lamento es que en los países de América Latina no se lo dé el suficiente apoyo que la Fundación merece.

D. C.: Muchas gracias.


Descriptor(es)
1. AUDIOVISUAL - LATINOAMERICA
2. CINE PARA NIÑOS
3. ENTREVISTA
4. FESTIVAL INTERNACIONAL DE CINE “NUEVA MIRADA” PARA LA INFANCIA Y LA JUVENTUD, BUENOS AIRES, ARGENTINA
5. MERCADO CINEMATOGRAFICO - AMERICA LATINA
6. PRODUCCION AUDIOVISUAL - AMERICA LATINA