FICHA ANALÍTICA

Rojo vivo
Rivery Arboláez, Xenia (1977 - )

Título: Rojo vivo

Autor(es): Xenia Rivery Arboláez

Fuente: Revista Cine Cubano On Line

Número: 7

Año de publicación: 2007

Largometraje de ficción inspirado en la novela Bertillón 166, de José Soler Puig

    FICHA TÉCNICA:
    Dirección: Rebeca Chávez
    Argumento: Xenia Rivery y Rebeca Chávez
    Guión: Xenia Rivery
    Director de fotografía: Ángel Alderete
    Director de arte: Erick Grass
    Diseñadora de vestuario: Liz Álvarez
    Editor: Manuel Iglesias
    Director de producción: Daniel Díaz
    Jefe de producción: Luis Abel Miyares
    Primer asistente de dirección: Hoari Chiong
    Intérpretes: Eman Xor Oña, Mario Guerra, Larisa Vega, Jorge Alí, René de la Cruz (hijo), Alberto Pujols, Mayra Mazorra, Luis Alberto García

SINOPSIS:

Corre el año 1957 en Santiago de Cuba, en donde se manifiestan, más que en ninguna otra ciudad del país, los últimos estertores de una tiranía. La creciente resistencia armada ha hecho convivir en las calles a las patrullas y las postas militares, con el silencio y los rostros apagados de la gente común. Nadie está a salvo. Sobrevivir es aquí una bomba de tiempo; amanecer es el milagro cotidiano.

Este es el escenario de una historia, que comienza temprano en la mañana con un atentado. Un joven dispara, en plena calle, a un conocido torturador, mientras una muchacha presencia con satisfacción al desconocido que huye. Una hora antes, un hombre llega a Santiago enviado por su Partido, para ponerse bajo las órdenes del movimiento clandestino, formado en su mayoría por jóvenes que preconizan la lucha armada como única vía de enfrentamiento.

Más que una trama, lo que se irá tejiendo es un conjunto de retratos de personajes, de trayectorias de personajes relacionados entre sí, en una ciudad aterrorizada, durante veinticuatro horas. Es la historia de la angustia de ellos dentro de un cerco que algunos reconocen y otros no. Sin embargo, no les queda más opción que la de rebelarse, porque la realidad para todos –absolutamente para todos–, es la de vivir al borde de la muerte.

Esta es una historia sobre la violencia, sobre el alma del hombre en medio de la violencia. Trayectorias que se cruzan y nos ofrecen el paisaje humano de una ciudad en un momento de su rebelión.

    1-EXT. DÍA (AMANECER) –PANADERÍA. CALLES, LOCAL DE VENTA DE PRENSA Y BILLETES DE LOTERÍA.

    Amanece sobre la ciudad. Las bombillas del alumbrado público se apagan. Solo se ve, frente a una panadería, una camioneta en la que un HOMBRE guarda sacos de pan.
    Dos mujeres, SOFÍA Y RAQUEL (madre e hija, 42 y 17 años), salen de la panadería con cartuchos en las manos y pasan junto a la camioneta en el momento en que el HOMBRE cierra las puertas y podemos leer: Espiga de Oro. Pan y dulces.

    SOFÍA Y RAQUEL cruzan la calle y se alejan silenciosas, como cosa de todos los días…
    Pronto desembocan en la esquina de una céntrica calle, todavía no muy transitada. Entran a un local de venta de lotería y prensa. Un gran espejo, diarios y billetes que cuelgan hasta el piso, conforman el ambiente. Las paredes que dan a la calle son de cristal.

    Las dos mujeres llegan al mostrador, RAQUEL compra el Diario de Cuba y se aleja, en tanto SOFÍA permanece junto al estanquillo, mirando los billetes con la intención de comprar uno.
    RAQUEL, en una esquina del local, abre el periódico y va directamente a una sección, la de «Defunciones». Casualmente ha quedado junto a un muchacho muy joven (CARLOS, 18 años), que también lee el periódico, o al menos eso aparenta porque a ratos parece vigilar. Su actitud es de contenida tensión.

    La calle frente al local: todo normal.

    SOFÍA, con los billetes en la mano, llega hasta la hija y trata de leer el periódico sobre el hombro de esta. En ese instante, CARLOS aparta su periódico, saca un arma, se adelanta dos pasos y dispara tres veces seguidas hacia la calle a través de los cristales, que saltan en añicos y nos permiten ver a un MILITAR que, abatido por los certeros disparos, cae al suelo junto al auto policial del que acaba de bajar. En la acera contraria, una señora grita, herida en un brazo por los cristales.

    Se arma un gran caos. En el local de los billetes, la gente se esconde como puede. En la calle, los escasos transeúntes y vecinos gritan y corren en cualquier dirección.

    RAQUEL ha abrazado a SOFÍA, protectora, pero mira fijo y asombrada a CARLOS, que permanece con el arma en la mano, como en trance o sobrepasado por lo que acaba de hacer. De pronto, él también la mira.

    RAQUEL (Por lo bajo): ¡Corre!

    CARLOS salta a la calle. Mira por un fugaz instante la escena: el militar sobre un charco de sangre y la SEÑORA herida a la que otra MUJER ayuda. CARLOS emprende la fuga, rápido pero sin correr. Cuando pasa junto a un MENSAJERO DE FARMACIA que contempla la escena frente a la botica, echa el arma en el cesto de la bicicleta y sigue de largo. El MENSAJERO monta la bicicleta y calmadamente sale en sentido contrario al que tomara Carlos.

    Empiezan a sonar, terribles, las sirenas de la policía.

    Se sobreimpone el siguiente cartel: Santiago de Cuba, 1957

Descriptor(es)
1. CINE CUBANO
2. LITERATURA Y CINE

Web: http://cubacine.cult.cu/sitios/revistacinecubano/digital07/cap06.htm