FICHA ANALÍTICA

Comentarios a “Un cine sin espectadores: La teorización sobre el público en el Nuevo Cine Latinoamericano de los sesenta”, de Germán Silveira
Pérez Velázquez, Ángel Ernesto

Título: Comentarios a “Un cine sin espectadores: La teorización sobre el público en el Nuevo Cine Latinoamericano de los sesenta”, de Germán Silveira

Autor(es): Ángel Ernesto Pérez

Fuente: Revista Digital fnCl

Lugar de publicación: La Habana

Año: 5

Número: 6

Mes: Septiembre

Año de publicación: 2019

El trabajo de Germán Silveira, “Un cine sin espectadores: La teorización sobre el público en el Nuevo Cine Latinoamericano de los sesenta”, propone una perspectiva de análisis sumamente importante sobre ese movimiento cinematográfico que forjó un cine para Nuestra América. Si bien como el propio ensayista advierte, el análisis de la concepción del público que sistematizó el NCL no ha sido ampliamente estudiado, esta constituye una arista medular, en la medida en que la creación de ese nuevo cine implicaba, de forma inevitable, la invención de un nuevo espectador. El artículo, centrado en el modo en que los realizadores e ideólogos del movimiento concibieron al público, hace un recorrido crítico sobre algunos materiales (manifiestos, entrevistas, películas, libros, revistas…) para reflexionar sobre el tipo de espectador a que se aspiraba.

Germán Silveira al sopesar el carácter programático de algunos textos fundacionales, señala:

estos textos de carácter militante coinciden en señalar que el cine debe ser un instrumento de liberación y de acción contra la neocolonización política y cultural del continente. En este sentido, no solo se trata de una aproximación estética, formal, al fenómeno cinematográfico, sino también ideológica, política. El público, muchas veces ausente de la teorización sobre el cine, ocupa además un lugar considerable en la reflexión que propone el movimiento del Nuevo Cine Latinoamericano. Es objeto de una definición original, nueva. Se inserta en esos procesos de cambio político que estaban ocurriendo en el territorio latinoamericano desde la revolución cubana y que los realizadores pretendían apuntalar mediante la práctica cinematográfica.

El sagaz repaso de este investigador hace converger la mirada de Glauber Rocha, de Fernando Solana, del Instituto Cubano de Artes e Industrias Cinematográficas, y de otros enclaves centrales del NCL, para articular una valoración de conjunto que sopese la importancia del público. Contempla cómo “las múltiples dimensiones que adquiere la teorización sobre el público en el Nuevo Cine Latinoamericano, que pasa a ser objeto de una reflexión teórica más amplia que aquella que lo circunscribe únicamente al momento de encuentro con un film”. En ese sentido,

la nueva reflexión sobre el público prioriza el carácter político del espectador para pensarlo como una totalidad: desde la puesta a punto de un circuito alternativo de distribución y exhibición para alcanzar este nuevo público, pasando por una tarea educativa, de carácter tutelar, conocida como formación de espectadores, hasta llegar a la nueva definición de espectador-actor comprometido con su tiempo, quien abandona (teóricamente) la butaca reservada a la clásica concepción burguesa del cine y adopta un protagonismo más activo en ese contexto histórico.

"Un cine sin espectadores…" medita en incidencia que la transformación cinematográfica de entonces implicaba sobre la conciencia de los receptores, fundamentalmente de la región latinoamericana, que tenía como objetivo nutrir su capacidad crítica. No por gusto subraya los criterios de Solanas, para quien “las proyecciones cinematográficas se transforman […] en `espacios de liberación´” que transforman “la antigua concepción pasiva de espectador”. Al detenerse en Cuba, apunta que en la Isla “El acento estaba puesto en los aspectos ideológicos (políticos) para levantar en la conciencia del público las barreras contra la apariencia del cine de entretenimiento”; anota también que “El objetivo de la tarea educativa consistía entonces en alcanzar `un público nuevo, más crítico, más complejo, más lúcido, más exigente, más revolucionario´, que fuera capaz de `analizar una información, abordarla intelectualmente, lejos de los viejos esquemas analíticos tradicionales´.”

Para concluir, escribe Germán Silveira con marcada precisión que

En este contexto particular, la teorización sobre el público que proponían los cineastas tenía, como hemos visto, varias dimensiones. En primer lugar, implicaba insertarlo en el contexto de los conflictos de su propio tiempo histórico. En segundo lugar, se hacía necesario pensarlo en una estructura de distribución y exhibición alternativa al circuito del cine dominante. En tercer lugar, era objeto de una tarea de “formación” que consistía en promover una búsqueda de la “verdad” histórica de América Latina. Por último, era definido como un agente político, comprometido con los objetivos de los movimientos de liberación neocolonial.

Germán Silveira: “Un cine sin espectadores: La teorización sobre el público en el Nuevo Cine Latinoamericano de los sesenta”. Revista dixit no. 23: julio-diciembre 2015, 40-55.