“Nuestro objetivo final es nada menos que lograr la integración del cine latinoamericano.
Así de simple, y así de desmesurado”.
Situada en el contexto de la primavera árabe, esta producción presenta la vida de un pueblo, el saharaui, dividido entre los campamentos de refugiados en el desierto del Sahara y el territorio ocupado por Marruecos.
Refugiados, activistas de derechos humanos, políticos de diversas nacionalidades, periodistas e historiadores acompañan con sus testimonios el recorrido del actor para intentar desentrañar las claves de este desastre humanitario.
Según el comunicado, el fin de esta película es "recordar que los pueblos tienen derecho a elegir su futuro y que es obligación de los ciudadanos recordar a sus gobiernos que su deber es promover la justicia y el respeto de los derechos humanos".