“Nuestro objetivo final es nada menos que lograr la integración del cine latinoamericano.
Así de simple, y así de desmesurado”.
Aumento de cifra de películas extranjeras proyectadas dieron el impulso a la industria durante 2012. La industria de cine china recaudó el año pasado US$16.800 millones, la mayor cifra alcanzada en la historia del sector. El pasado 2012, tuvo aumento del 28,2 % con respecto a 2011, impulsada por los ingresos de filmes extranjeros.
Según informó el periódico Chongqing Economic Times, por primera vez en cuatro años, los ingresos de los filmes foráneos superaron los de los chinos, después de que este año el gobierno ampliase la cuota máxima de películas extranjeras con permiso para ser proyectadas en los cines chinos, de 20 a 34, con la condición de que las 14 nuevas fueran en formato 3D o IMAX.
Por otra parte, las películas domésticas tuvieron unos ingresos en taquilla de aproximadamente US$1 282 millones, un 47,6 % del total recaudado. De las 10 películas más vistas, solamente tres fueron de producción China: Chinese Zodiac 12, dirigida por el popular Jackie Chan, Painted Skin: The Resurrection, y la sorpresa del final de año, Lost in Thailand.
El éxito de taquilla chino
Lost in Thailand se convirtió en la película más taquillera de 2012 y la que más ha ingresado en la historia del cine chino, a pesar de su bajo costo. El largometraje, que se estrenó el pasado 12 de diciembre y que aún sigue en cartelera, recaudó hasta el 31 de diciembre US$158 millones, lo que relegó a Titanic 3D, de James Cameron, a la segunda posición de películas más vistas del año.
Lost in Thailand explica la historia de dos empresarios chinos rivales que compiten para encontrar al principal accionista de la compañía en Tailandia y tuvo un costo de solamente US$4,8 millones.
Esta comedia ha superado ampliamente a otras superproducciones chinas del año como Back to 1942, que trata de la hambruna vivida en la provincia de Henan durante la Segunda Guerra Mundial.
El récord absoluto de recaudación en el gigante asiático lo ostenta la película estadounidense de ciencia ficción Avatar, de James Cameron, que consiguió US$210 millones en 2009.