“Nuestro objetivo final es nada menos que lograr la integración del cine latinoamericano.
Así de simple, y así de desmesurado”.
Variedad de contenidos, un branding potente, redes sociales o multiplicidad de pantallas, son algunas de las particularidades que rediseñaron el espectro televisivo mundial en 2012. Un año cargado de noticias y eventos, que se tradujo en un incremento en el consumo televisivo mundial. Así se desprende de la vigésima edición de panel One Television Year in the World, que Eurodata TV Worldwide de la consultora Médiamétrie elabora anualmente, y que analiza más de 100 territorios.
El vicepresidente de Eurodata TV Worldwide, Jacques Braun, señaló que “esta experiencia múltiple ha permitido que la televisión continúe su crecimiento y establezca un nuevo récord en su consumo diario”. Así, el pasado año el promedio mundial de consumo televisivo se situó en 3 horas y 17 minutos por persona y día, lo que supuso un aumento de un minuto respecto a 2011.
El informe de Eurodata señala a Europa como la impulsora de este crecimiento, ya que son los países del Viejo Continente los que registraron mayores evoluciones, con 7 minutos más que en 2011, alcanzando los 235 minutos por individuo y jornada. Los países donde la crisis económica fue más acusada pasaron a ocupar un lugar destacado en incrementos, con Rumanía a la cabeza que promedió un consumo televisivo de 5 horas y 30 minutos por persona y día. Grecia, país con graves problemas financieros, sumó 5 minutos a los registros obtenidos en 2011 situándose en 273 minutos.
También los españoles, con un contexto macroeconómico complicado, elevamos nuestro consumo en 7 minutos respecto a 2011; así cada español vio la televisión a diario 346 minutos. Por su parte, Italia aumentó 2 minutos hasta llegar a las 4 horas 14 minutos.
La popularidad de la televisión también se apoya en la producción de eventos y oferta de contenidos cada vez más variados y repartidos en diferentes dispositivos.
Audiencias excepcionales para eventos excepcionales
Las competiciones deportivas o los acontecimientos políticos acaecidos en 2012 contribuyeron en gran manera a estimular las audiencias televisivas mundiales.
Como primer ejemplo, el informe One Television Year in the World de Eurodata señala a la Copa de Europa de Fútbol que se posicionó en primer lugar en el rendimiento televisivo de 27 países. La apertura y clausura de los Juegos Olímpicos de Londres también batió récords de audiencias que subieron no sólo en Europa, sino también en Canadá y Estados Unidos, país en el que 42,5 millones de espectadores siguieron el desarrollo de los juegos a través de la NBC.
Dos eventos destacados atrajeron la atención de los televidentes. En Canadá, 4 millones de espectadores contuvieron la respiración cuando el equilibrista Nik Wallenda cruzó las Cataratas del Niágara, que le valió un 34 por ciento de cuota de pantalla y se convirtió en el sexto acontecimiento con mejor audiencia de la canadiense CTV.
En octubre de 2012 espectadores de todo el mundo siguieron en directo cómo el paracaidista Félix Baumgartner se convertía en el primer hombre que cruzaba la barrera del sonido sin motor de propulsión. La emisión registró unas magníficas cuotas en Austria, país de origen de Baumgartner y de su patrocinador Red Bull.
Por último, los acontecimientos políticos apoyados por las elecciones presidenciales, obtuvieron en dos ocasiones más notabilidad que en 2011, especialmente en Francia y Rusia.
Estos eventos y registros de audiencia ponen de manifiesto, una vez más, que el público se vuelca con la televisión en eventos importantes.
Entretenimiento, género favorito
El entretenimiento continúa siendo el género preferido por los espectadores, representando el 41 por ciento de los programas con más audiencias del pasado año, frente al 38 por ciento que ocupa la ficción.
El entusiasmo de los espectadores de todo el mundo en busca de talento, especialmente del musical, no muestra signos de cansancio y, ni mucho menos, de pérdida de apoyo del público.
El formato icono de 2012 fue, sin lugar a dudas, La Voz, que elevó su popularidad hasta colocarse en los primeros lugares de 16 territorios contra los 3 de 2001. El fervor del público por este programa está presente en todo el planeta: desde Estados Unidos a Vietnam, pasando por Emiratos Árabes Unidos, Turquía, Australia, así como en varios países europeos.
España no ha sido ajena a los encantos de La Voz; emitido por Telecinco en el último trimestre del pasado año, el programa arrasó los índices de audiencia desde el primero, con crecimientos semanales, que le llevaron a convertirse en el espacio de entrenamiento más visto de la década, sólo por detrás de Operación Triunfo 2, con un promedio de 5.169.000 seguidores y un share del 34 por ciento.
El Festival de Eurovisión apareció 23 veces en el ranking internacional frente a los 18 del año precedente. Otros talents que han mostrado su eficacia son Got Talent , que triunfa en Francia, o el concurso de cocina Masterchef, formato que TVE emitirá en breve en nuestro país.
Ficción: más local y diversa que nunca
Turquía confirma su expansión internacional con series que tienen una buena acogida en el Norte de África y en Europa del Este. Así, el culebrón turco Fatmagül registra audiencias superiores al 60 por ciento en Bulgaria, mientras que Magnificent Century es una de las series más populares en Bulgaria, Croacia, Egipto, Rusia, Eslovaquia o Ucrania.
Esta locura por las telenovelas de los países del este, podría ser alimentada por otro país: India. Tras el sudeste asiático, su influencia se extiende ahora a los mercados de Emiratos Árabes Unidos y Bosnia y Herzegovina. Con el más puro estivo de Bollywood, la telenovela Uttaran aparece por primera vez en el ranking bosnio superando el 30 por ciento de audiencia.
Europa también adquiere una nueva dimensión en el mercado de ficción internacional. El Reino Unido confirmó su posición como el segundo exportador de contenidos televisivos por detrás de Estados Unidos, sobre todo en dramas y series policiacas. Downton Abbey, producida por Carnival Films y Masterpiece, se ha vendido en más 100 países; la tercera temporada de la serie inglesa batió récords en el canal estadounidense PBS al congregar a 8,2 millones de espectadores en su episodio final.
En España la serie que se desarrolla alrededor de la vida de una familia aristocrática en las primeras décadas del siglo pasado, fue emitida por Antena 3 obteniendo buenos rendimientos en sus primeras temporadas, sin embargo el enfrentamiento con La Voz, emitidos ambos programas en el mismo día, le hizo perder fuelle.
La influencia de las producciones europeas en el mundo también trasciende a adaptaciones locales y coproducciones internacionales. En Polonia, la adaptación de la serie italiana Don Matteo encabeza el ranking anual. En Dinamarca, la coproducción escandinava Forbrydelsen, adaptada con gran éxito en Estados Unidos con el título de The Killing, fue el segundo programa más potente del año que reunió a casi el 40 por ciento de la audiencia.
Otro ejemplo de un creciente interés en los thrillers procedentes de los fríos países escandinavos es el caso de Francia y el Reino Unido que van a colaborar en la adaptación de la serie nórdica The Bridge (El Túnel).
Frente a esta nueva extensión de producciones locales y europeas, Estados Unidos registró un descenso de sus series en sus clasificaciones internacionales. Sin embargo, las producciones americanas más oscuras y espeluznantes, a menudo procedentes de los canales de cable, están estableciendo récords de audiencia en canales estadounidense más pequeños así como a nivel internacional.
The Walking Dead alcanzó una marca de audiencia de 12 millones de espectadores en el primer episodio de su tercera temporada emitido por el canal estadounidense AMC, a la vez que se consolida como la mejor serie de televisión internacional en la TV Pearl de Hong Kong.
Esta tendencia está siendo aprovechada por los jugadores de Internet, como Netflix que en febrero lanzó House of Cards y en breve emitirá Grove Hemlock. Netflix ha revolucionado las reglas de programación al difundir todos los episodios disponibles de una sola vez, adaptándose a una revolución en los hábitos de visualización que está acelerando la expansión de nuevas pantallas.
Hacia una revolución editorial
En el contexto de la explosión en las ventas de teléfonos inteligentes y tabletas táctiles en 2012, los espectadores están viendo la televisión de manera diferente, sobre todo en el uso simultáneo de una segunda pantalla. En el Reino Unido el 81 por ciento de las personas que disponen de tabletas utilizan esta pantalla mientras ve la televisión. Más de un tercio de brasileños y chinos visualizan la televisión mientras que navegan por alguna red social. En Francia, 1 internauta de cada 4 ha comentado en la Red el programa de televisión que estaba viendo.
Con el apoyo de estas evoluciones, la televisión está experimentando una mutación editorial, llevando la experiencia televisiva más allá de la emisión. Así, cada día bajo el hashtag # EuronewsVineOfTheDay, Euronews emite las noticias diarias a través de su Twitter en una mini-película de seis segundos. A mediados de abril, la nueva serie de SyFy Defiance aparecerá en las pantallas estadounidenses junto con el videojuego. Los espectadores podrán de esta forma ver, jugar e interactuar con esta nueva serie de ciencia ficción.
Mañana, la segunda pantalla puede ser creadora de contenidos para la primera. Hoy en día, varias aplicaciones web permiten a los espectadores mezclar sus formatos favoritos para crear un solo programa. Un ejemplo es la aplicación de Facebook Your Show, que convierte al usuario en un programa de noticias diario personalizado.
Amandine Cassi, jefe de investigación de estudios de Eurodata TV Worldwide, señala que "2012 ha sido un verdadero punto de inflexión para la televisión. Social, conectada o sincronizada, la televisión nunca deja de reinventarse en un contexto en el que el digital impone su propia marca y ritmo”.