“Nuestro objetivo final es nada menos que lograr la integración del cine latinoamericano.
Así de simple, y así de desmesurado”.
El Festival de Cine Africano (FCAT) se traslada a la primavera a partir de 2015 y celebrará este año una edición sin carácter competitivo. El certamen, nacido en Tarifa, España, y que llegó a Córdoba en 2012, acomete unos cambios que son consecuencia de una reflexión llevada a cabo entre sus organizadores (la ONGD Al Tarab) y el Ayuntamiento con objeto de ganar en proyección e integración en la ciudad.
Habrá, por tanto, dos ediciones del festival en menos de medio año: la undécima, del 15 al 19 de octubre de 2014 y no competitiva, y la duodécima, del 21 al 28 marzo de 2015, para la cual las bases de concurso y la ficha de inscripción de películas estarán disponibles en su web a partir del próximo 1 de septiembre. Las dos entregas celebradas hasta ahora en Córdoba han contado con una aportación económica de 100 000 euros por parte del Ayuntamiento, repartidos inicialmente entre las delegaciones de Cultura y la desaparecida Juventud y Cooperación. Un esquema de apoyo que se ha visto alterado por la nueva distribución de competencias municipales realizada a raíz de la Ley de Racionalización y Sostenibilidad de la Administración Local. Para este año, el FCAT solo tiene garantizados los 50 000 euros de Cultura.
La búsqueda de socios y mecenas es el gran reto de los organizadores, que el año pasado lamentaron la falta de implicación de otras instituciones como la Junta de Andalucía. Al Tarab y el Ayuntamiento han incidido en sus últimos contactos en la necesidad de hallar otros patrocinadores (entre los que apoyaron la última edición se encuentran Magtel, el Instituto Halal y la Fundación Mujeres por África), y decidieron cambiar las fechas de celebración para otorgarle más visibilidad a un acontecimiento que intenta establecer mecanismos para la penetración de las cinematografías africanas en Europa. Después de las dos ediciones otoñales, la opción postulada fue el primer trimestre del año. La web del certamen concreta ya las fechas: 21 al 28 de marzo, coincidiendo con el arranque de la primavera.
El FCAT (la t alude a Tarifa) ha experimentado no pocas dificultades en su periplo cordobés. En su última edición tarifeña contó con un presupuesto de 620 000 euros; en 2012, 500 000; el año pasado, 200 000. Esto provocó una reducción del número de secciones y películas seleccionadas. El certamen presentó en su última edición tres apartados competitivos, El sueño africano (largometrajes de ficción), Al otro lado del Estrecho (largometrajes documentales) y África en corto (cortometrajes documentales y de ficción), y cuatro no competitivos, Carta Blanca Edoc (selección panorámica de películas africanas o internacionales acerca de las realidades contemporáneas del continente), África en ritmo (películas sobre la música y la danza africanas), 10 fragmentos de un discurso amoroso (cine contemporáneo del mundo árabe no africano) y Caja de Pandora (películas realizadas por cineastas occidentales que fueron rodadas en África o que tienen que ver con este continente). Además hubo varias sesiones especiales.
En total se proyectaron, en cinco espacios (las dos salas del Teatro Góngora, Vimcorsa, Rey Heredia Veintidós y Casa Árabe), 70 películas, 27 de ellas a competición, procedentes de 32 países (19 africanos). Uno de los objetivos para el futuro es la recuperación como sede de proyección de la Filmoteca de Andalucía, que tuvo esta condición en 2012 pero no en 2013.
La historia de un anciano marroquí que después de 30 años en la cárcel debe hacer frente a una nueva realidad y a una sociedad cambiada resultó vencedora en la sección de largometrajes. C'est eux les chiens (Los perros son ellos), de Hicham Lasri, logró el Griot (el premio del certamen) por su "manera de impresionar constantemente al espectador, de llevarlo por derroteros desconocidos, a la vez que aborda el peso de la historia del país y los movimientos sociales más recientes, la corrupción y el caos", según el jurado, presidido por el crítico de cine Olivier Barlet. El filme senegalés Mille soleils, de Mati Diop, fue elegido mejor largometraje documental y el argelino Les jours d'avant, de Karim Moussaoui, mejor cortometraje. Además, en la gala de clausura, celebrada en el Teatro Góngora, se entregaron el premio del público, para Malagasy Mankany, de Haminiaina Ratovoarivony (la primera película filmada íntegramente en Madagascar), y el Córdoba Ciudad Solidaria, a la camerunesa Le président, de Jean-Pierre Bekolo. De los cinco directores, sólo Ratovoarivony estuvo presente.
El festival reunió a 12.600 espectadores y celebró actividades en cuatro pueblos de la provincia (Dos Torres, Villaviciosa, Carcabuey y Santaella) y seis distritos de la ciudad, además de poner en marcha iniciativas paralelas como exposiciones, conferencias y mesas redondas. Hubo 58 periodistas acreditados, generó 514 impactos en medios de comunicación y tuvo una audiencia próxima a los 30 millones de personas, según los datos recogidos en su balance por Al Tarab.
Dirigido por Mane Cisneros, el FCAT lucha contra la circunstancia de que la imagen de África que se presenta al mundo occidental es a menudo "parcial y manipulada", según Al Tarab. El cine "emerge como una herramienta eficaz para cambiar esta visión reduccionista". Sin embargo, el séptimo arte en África "se enfrenta a una serie de desafíos como, por ejemplo, la notable disminución de la producción cinematográfica", su "ausencia en las pantallas de todo el mundo" y "la dramática reducción del número de salas en el continente".