“Nuestro objetivo final es nada menos que lograr la integración del cine latinoamericano.
Así de simple, y así de desmesurado”.
El nuevo filme del dúo de Intocable se estrena en medio de un atronador revuelo mediático y un cuestionamiento de las fórmulas de la comedia popular.
Tras su estreno en Toronto y su aparición en San Sebastián como cinta de clausura, Samba, el quinto largometraje de Olivier Nakache y Eric Toledano llega a las salas francesas, distribuida por Gaumont con una gran cantidad de copias, 693, acompañada por una enorme cobertura mediática, después de que la obra precedente del dúo, el éxito a nivel mundial Intocable (51 millones de espectadores en 65 países, 19 de ellos en Francia) hubiese colocado las expectativas a un nivel fuera de lo normal. Fieles a su estilo humanista y mezclando la comedia y el drama, Nakache y Toledano siguen esta vez el encuentro entre un senegalés (Omar Sy) que vive en Francia clandestinamente desde hace 10 años y una ejecutiva (Charlotte Gainsbourg) que intenta darle un sentido a su vida tras un cansarse de ella a través del voluntariado.
Zambulléndose en el universo de “estos trabajadores invisibles” que son los sin papeles, “hemos puesto caras a los números”, subraya Eric Toledano, que apunta como tema central de la cinta "nuestra relación con el trabajo, del más bajo escalón hasta el más alto”. Reivindicando la influencia de la comedia italiana de los años 1960 y 1970 (Ettore Scola, Dino Risi, Mario Monicelli) y las comedias sociales inglesas, el dúo de cineastas llega de nuevo apoyado por la gran mayoría de críticas francesas, aunque sus habituales detractores, minoritarios, persisten atacando la dimensión de “cuento de hadas” de la propuesta, o mejor dicho, las fórmulas de la comedia popular. Un debate que, aunque no esté totalmente fuera de lugar en el contexto de la producción francesa, se equivoca de todas formas al recaer sobre Toledano y Nakache, ya que ponen delante del gran público temas sociales sensibles.
También llegan dos cintas apreciadas este año en Cannes: el documental coproducido entre Francia, Italia y Brasil La sal de la Tierra del dúo Wim Wenders y Juliano Ribeiro Salgado (premio especial en el Un Certain Regard en la Croisette y premio del público en San Sebastián - Le Pacte con 77 copias) y Geronimo de Tony Gatlif (con 90 copias). La producción europea también está representada por Lilting del británico Hong Khaou (con 14 copias) y dos cintas de animación: la escandinava Beyond Beyond de Esben Toft Jacobsen (descubierta en Berlín en la sección Generation Kplus - Gebeka Films con 99 copias) y la británica The Boxtrolls de Graham Annabale y Anthony Stacchi (presentada fuera de competición en Venecia y distribuida por UPI France). También destaca la coproducción entre Francia y Estados Unidos White Bird in a Blizzard de Gregg Araki (distribuida por Bac Films), la estadounidense El corredor del laberinto de Wes Ball (coproducida por Reino Unido) y tres documentales franceses: Les petits gars de la campagne de Arnaud Brugier, iG.A.R.I.! de Nicolas Réglat y Hautes terres de Marie-Pierre Brêtas.