“Nuestro objetivo final es nada menos que lograr la integración del cine latinoamericano.
Así de simple, y así de desmesurado”.
Sustentado sobre un guión tajante y sólido, sumado a actuaciones de alta calaña, el filme no cae en situaciones narrativas superfluas ni artificiosas. Hay momentos de humor dignamente obtenidos, así como también algunas escenas donde el clima opresivo y álgido, propugnado por una fotografía conforme, impera tanto en la mente como en la psicología de Regina y su ligazón con su hábitat. No obstante, muchos artilugios esquemáticos propios del género se tornan preponderantemente evidentes y latosos, al igual que algunos toques de sentimentalismo importuno. La sensación que la película aparenta dejarnos es aquella que nos rubrica cierta habitualidad sobre el género, como cuestionándonos cuantas veces vimos este tipo de filme. La bifurcación a esta vacilación podemos encontrarla sondeando en los ámbitos en que está inscrita la película, para de esta forma sacar conclusiones de índole sociales sobre la gran urbe carioca.