“Nuestro objetivo final es nada menos que lograr la integración del cine latinoamericano.
Así de simple, y así de desmesurado”.
Los amantes del cine ruso pueden programarse cada martes y viernes de junio para disfrutar el ciclo programado por el Centro Cultural Gabriel García Márquez, de Bogotá.
Organizado con el apoyo de la embajada de Rusia en Colombia, este evento gratuito proyecta ocho películas que tienen como eje central la Segunda Guerra Mundial. Todas las proyecciones están programadas para las 4 de la tarde en el Auditorio Porfirio Barba Jacob.
El ciclo comenzó el 2 de junio con La balada de un soldado (1959) del director Grigori Chukhrai, galardonada en 1961 a mejor película en los premios Bafta (de la academia inglesa). Durante la Segunda Guerra Mundial, el joven soldado Alyosha es condecorado por su heroísmo en el frente de batalla. En lugar de la condecoración, Alyosha pide unos días de permiso para poder visitar a su madre. De camino a casa, encontrará el amor en el tren en el que viaja. Su protagonista tendrá que balancear la fuerza de un amor tripartito: su madre, su patria, su enamorada.
Normandía (Niémen (1960) dirigida por Jean Dréville y Damir Vyatich-Berezhnykh se proyectó el 5 de junio. Transcurre en 1942, cuando 20 pilotos de la Fuerza Aérea Francesa, opositores del armisticio y a las órdenes de Vichy, viajan a la URSS para participar en los cursos intensivos de formación militar. Una vez capacitados, se convierten en el letal Grupo de Caza Normandie-Niemen, un grupo que obtendría determinantes victorias en la lucha soviética contra las tropas Nazis.
El 9 de junio los asistentes pudieron ver el documental El fascismo cotidiano (1966) del director Mijail Romm. Exhibe como un documento histórico dividido en una serie de capítulos, en los cuales se analiza el surgimiento del fascismo en Alemania como consecuencia de la gran crisis del capitalismo a finales de los años veinte y el auge del nazismo apoyado por el capital financiero alemán. Usando materiales fílmicos provenientes de los archivos nazis, Mijail Romm, discípulo de Eisenstein, analiza el carácter populista del fascismo y el efecto de la propaganda en la psicología de masas, que llegó al extremo de hacer de los seres humanos simples máquinas de matar.
El 12 de junio el turno es para Los amaneceres aquí son tranquilos (1972), dirigida por Stanislav Rostotsky, una película que conmemora la lucha de las heroínas soviéticas por la defensa del socialismo contra las tropas nazis alemanas, mostrando mujeres de carne y hueso, que a pesar de la dureza de la guerra demuestran una gran humanidad.
Lucharon por su patria (1975), del director Sergei Bondarchuk, está programada para el 16 de junio. La película transcurre en Rusia en julio de 1942, durante la Segunda Guerra Mundial, las tropas nazis se aproximan a Stalingrado y los rusos están exhaustos y sobrepasados en número. Sin embargo, después de una batalla sangrienta, los invasores nazis son detenidos en Stalingrado.
Masacre: Ven y mira (1985), dirigida por Elem Klimov, se proyecta el 19 de junio. En 1943, durante la ocupación de Bielorrusia por la Alemania nazi, un niño aldeano de 13 años llamado Flyora Gaishun busca desesperadamente un fusil en los campos de batalla para aportarlo a los partisanos soviéticos y que estos lo acepten entre sus filas. Cuando lo logra, debe pasar un terrible calvario: la pérdida de sus familiares, sus compañeros, el exterminio racial por parte de los alemanes y sus represalias. Flyora es testigo del aniquilamiento y la masacre de todos los habitantes de la aldea Perejodi por parte de los Einsatzgruppen.
El 26 de junio tiene lugar la proyección de La estrella (2002) dirigida por Nikolai Lebedev. Tras prolongadas y despiadadas batallas, el Ejército Rojo ha hecho retroceder a los invasores alemanes hasta la frontera oeste de Rusia. Los alemanes se preparan para continuar este sangriento conflicto con un gran contraataque. El Cuartel General del Ejército Rojo envía a un grupo de jóvenes soldados, detrás de las líneas alemanas, para informar sobre los movimientos del enemigo. Su señal de llamada será Estrella.
El 30 de junio finaliza el ciclo de cine ruso con la película El tigre blanco (2012) del director Karen Shakhnazarov. En el frente corren rumores sobre un misterioso tanque alemán que aparece y desaparece inesperadamente, y logra destruir cada vez decenas de tanques soviéticos. Al misterioso tanque lo llaman El Tigre Blanco. El mayor soviético Fedótov recibe el tanque modernizado T-34-85 y su misión es aniquilar El Tigre Blanco.