“Nuestro objetivo final es nada menos que lograr la integración del cine latinoamericano.
Así de simple, y así de desmesurado”.
El director portugués José Fonseca e Costa falleció de neumonía el 1 de noviembre de 2015 en Lisboa. Con su muerte, hemos perdido a uno de los cineastas más importantes del cine portugués y uno de los mayores representantes del movimiento Novo Cinema. Con 82 años, había vuelto a ponerse detrás de la cámara para rodar Axilas, filme que será recordado como su canto de cisne.
Fonseca e Costa nació en Angola en 1933 y se mudó a Lisboa en 1945. Comenzó la carrera de derecho, pero pronto dejó la universidad para trabajar en el cine. Los comienzos no fueron fáciles para el aspirante a director: fue arrestado por la Policía Internacional y de Defensa del Estado y se le impidió trabajar en la emisora de radio pública RTP y recibir una beca para estudiar cine en Reino Unido.
En 1961, trabajó en prácticas en Eclipse, de Michelangelo Antonioni. Al volver a Portugal tras pasar tres años en Italia, comenzó a rodar documentales y trabajar en publicidad. Su ópera prima, The Message, se estrenó en 1971.
En los 70, en tiempos de inestabilidad política en Portugal, Fonseca e Costa dirigió varias películas, incluyendo la obra colectiva The Guns and the People (1975, narra los días de la Revolución de los Claveles) y The Ghosts of Alcacer-Kibir (1976). A finales de los 70 y principios de los 80, el director ganó notoriedad entre la crítica y el público gracias a películas como Quilas, the Bad of the Picture (1980), No Trace of Sin (1982) y Balada da Praia dos Cães (1985).
Menos prolífico en los últimos 20 años —pero, a menudo, muy crítico con el sistema portugués de financiación al cine—, en ese período Fonseca e Costa dirigió, entre otras, Five Days, Five Nights (1995), O Fascínio (2003) y Viúva Rica, Solteira Não Fica (2006). En 2014, apareció en el documental Alto Bairro, de Rui Simões, y recibió el premio a la trayectoria de la academia portuguesa del cine. Durante su discurso, acusó a la institución nacional de cine, ICA, de ser un "reino de burocracia", añadiendo que "la burocracia mata la creatividad, pero debería ser al contrario".
En 2015, Fonseca e Costa trabajaba en una producción de Paulo Branco titulada Axilas. El filme —adaptación de un relato corto del autor brasileño Ruben da Fonseca— ya ha sido rodado casi en su totalidad; el trabajo en la película continuará, a pesar de la muerte del director.