“Nuestro objetivo final es nada menos que lograr la integración del cine latinoamericano.
Así de simple, y así de desmesurado”.
Parece que el público español sigue queriendo a su cine, especialmente a Un monstruo viene a verme, filme estrenado en octubre de 2016: con sus 26 millones de euros recaudados gracias a 4,6 millones de espectadores, es ya la quinta película más vista de todos los tiempos en España. El cuento macabro de J. A. Bayona (y la persistente promoción televisiva de Telecinco Cinema, su coproductora) ha ayudado a que algo más de 18 millones de personas pasaran por taquilla demandando cine nacional, dejando una recaudación total de 110 millones de euros para la industria cinematográfica española.
El día de mayor afluencia de público en los cines fue un miércoles: el 26 de octubre, durante la Fiesta del Cine, con un millón de personas. La cuota del mercado del cine español fue del 18% en todo 2016. Esta buena racha para la industria audiovisual española comenzó en 2014, con el estreno de Ocho apellidos vascos, la película española más disfrutada de la historia.
En total, cien millones de entradas de cine se vendieron en España el año pasado, obteniéndose 600 millones de euros de recaudación, un 5 % más que en 2015. La película más demandada, de cualquier nacionalidad, fue el mencionado monstruo de Bayona, mientras en el pódium de producciones locales le siguió Palmeras en la nieve, de Fernando González Molina, con más de 12 millones de euros (y octava en el ranking general); Villaviciosa de al lado, de Nacho G. Velilla, con ocho, y tres títulos que superaron los seis: Cien años de perdón, de Daniel Calparsoro, Cuerpo de élite de Joaquín Mazón, y Kiki, el amor se hace, de Paco León.
De los 188 filmes españoles estrenados en 2016, solo 23 superaron el millón de euros obtenidos vendiendo entradas. En cuanto a los dos grupos televisivos que financian el cine español comercial, Telecinco Cinema obtuvo en 2016 la cifra de 39,4 millones de euros, mientras Atresmedia casi alcanza los 30 millones.