Con "Aire" el talento nacional establece un precedente de calidad temática, actoral y de valores de producción logrados con inteligencia y agudeza temática y audiovisualmente ágil de ambientes y procesos
Tras salir de la sala, el espectador queda impactado por el discurso visual que lleva a recorrer ambientes del mundo desbastado, partiendo de escenas de monumentos y construcciones nacionales, captadas de una determinada manera, e incluso dándose el lujo de hacer referencias a hitos cinematográficos como Avatar y a lugares tan cinematográficamente representativos como algunos cines de arte que llenaron una época en la capital dominicana.
El cine de ficción dominicano, iniciado hace 13 años, en 2011, cuando Héctor Manuel Valdez dirigió el corto 729, rodado en montes de Punta Cana y recreando la relación de un piloto militar con indígenas que tenían directrices supraplanetarias, ha cursado una sinuosa ruta, que ahora, en 2024, encuentra su expresión más elevada con la entrega temáticamente atrevida de Aire (Leticia Tonos Paniagua).
"Aire", protagonizada por Jalsen Santana (Azarías), la franco-mexicana Sophie Gaëlle Gómez (Tania) y la voz Paz Vega, realizada con el respaldo de Estudios Lántica y comprometiendo el trabajo de un técnicos y artistas que han creado el precedente y vencido el desafío de incursionar en un género de cine tan escasamente abordado, y hacerlo con la dignidad y la calidad de producción que trasluce esta pieza, es un hecho a ser reconocido y que, lo menos.
La producción dominicana de ficción SCI-FI Aire trasciende el hecho de abordar este género para ubicarnos en un dilema biológico y filosófico: el papel del aire en el futuro ambiental de la humanidad. Es educativamente sano consignar que es una película de ficción SCI-FI: se trata de un género narrativo que sitúa la acción en unas coordenadas espacio-temporales imaginarias y diferentes a las nuestras, y que especula racionalmente sobre posibles avances científicos o sociales y su impacto en la sociedad.
La idea original de Leticia Tonos, que tomó forma de guion con el enfoque inicial de Junior Rosario, (que se perfeccionó con la intervención creativa de Rodolfo Báez) se planteaba lograr una obra cinematográfica de ficción, procurando establecer una vía de acceso a este tipo de producciones, de las cuales el cine internacional deja sentir que son presupuestalmente exigentes. Y Tonos, junto al equipo que la acompaña, lo han logrado.
Los creativos del equipo supieron plantearse una película con los recursos técnicos necesarios y bien manejados, con un elenco limitado a dos actuantes y una voz que personaliza un ente de inteligencia artificial, apelando a ambientes que, captados de cierta manera, suman valor a la perspectiva apocalíptica que requieren las acciones planteadas.
Para quienes no tienen mucho tiempo para leer, por las prisas del mundo moderno, diremos que con "Aire" el talento nacional establece un precedente de calidad temática, actoral y de valores de producción logrados con inteligencia y agudeza temática y audiovisualmente ágil de ambientes y procesos.
Lo actoral
Para Santana y Gómez, los dos protagonistas de una historia que han de actuar solos durante hora y media, el desafío es enorme y los riesgos demasiados, pero salen airosos con una entrega en sus caracterizaciones, aportando los adecuados tonos de voz, la expresión corporal, el establecimiento de un vínculo creíble en torno al eje central que es conformado por una amalgama de factores: supervivencia, soledad, la crisis del ambiente y la trascendencia del aire. Ambos evitan el extremo de la sobreactuación y se perciben creíbles y como personajes, confiables.
Para Santana, el rol de Azarías, como contrapunto de Sophie Gaëlle Gómez (Tania) el papel es uno de los más trascendentes de su vida, comparable en importancia con su rol en De Pez en Cuando (Francisco Valdez, 2014), en el cual tiene una oportunidad de destacarse en un género tan poco apelado como la ficción.
Sophie Gaëlle Gómez (Tania) proyecta cada una de las condiciones que la moldean en este drama futurista y otorga la credibilidad y entrega. El tono de su voz se adecúa a las circunstancias intemporales del proyecto y desarrolla con fidelidad su proceso de transformación de actitudes.
La voz del complejo de Inteligencia Artificial (Vida), corre a cargo de Paz Vega, veterana actriz española que asimila el tono robótico futurista, pero que mantiene sentidas notas sentimiento, preocupación y autoritarismo.
Fotografía y Dirección de arte
Éxitos técnicos de Aire son su dirección de fotografía y de arte. La gestión de la imagen y la luz es una demostración de maestría al lograr captar ambientes y espacios dominicanos determinados y transformarlos en base se refuerzo de la historia, vinculados al futuro en defecto ambiental que presenta. Espacios monumentales nacionales se captan y proyectan regidos por la narrativa de Aire.
La dirección fotográfica es una de las hazanas visuales mejor definidas para una produccion nacional, logrando tonalidades y perfiles ambientales que se ajustan al relatorio, mientras que la dirección de arte se destaca por su cuidado al ubicar en el lugar preciso, cada elemento que se apoya visualmente la narrativa. Notable y justo el homenaje al Cine Lumiere.