“Nuestro objetivo final es nada menos que lograr la integración del cine latinoamericano. Así de simple, y así de desmesurado”.
Gabriel García Márquez

ARTICULO


  • El periodismo cinematográfico
    Por Santiago Álvarez

    Consideraciones preliminares. Cuestiones de principio. Diferencias con otros géneros de cine y de periodismo.

    El periodismo cinematográfico no es un género menor, ni un subgénero. Desjerarquizarlo, mezclarlo y no tener en cuenta su independencia de otros géneros cinematográficos significa un error de apreciación del contenido y de la forma. Por tanto debe afirmarse que el periodismo cinematográfico es una categoría propia e independiente del cine.

    En los encuentros especializados, coloquios, semanas de cine, seminarios, hemos visto con frecuencia manejar los criterios de cine documental como género acompañante o producto adicional de relleno del «verdadero programa», es decir de la «película» de largometraje, de ficción, con actores.

    Emprender una discusión a partir de la comparación de géneros y de los lenguajes de una u otra forma de abordar la realidad no nos parece productiva.

    Entre el cine documental y el periodismo cinematográfico hay pocas diferencias, ellas son el abordar la realidad con un dinamismo en la filmación y en la postfilmación de forma distinta. La toma uno de hechos irrepetibles, la mayoría de las veces no planificada, constituye la principal materia prima y característica fundamental del periodismo cinematográfico. Es lo más importante de este género, de esta categoría.

    El avance de la ciencia y la técnica, determinan siempre un nuevo lenguaje, por lo que la ciencia y la técnica posibilitan que las imágenes lleguen con más rapidez a los espectadores y este avance ha condicionado una evolución en la apreciación de la información y de la noticia. Los noticieros cinematográficos de otros países han sido y siguen siendo en su inmensa mayoría crónicas sociales, aunque unas veces banales y otras no, no dejan de ser crónicas sociales. Los espacios que ocupaban en las pantallas del mundo eran cada vez más reducidos y ello se explica no sólo por la irrupción de la televisión, sino también por el sistema arbitraido y prejuiciado de los mercados y distribuidores, permeados de falsos conceptos comerciales que contradicen la realidad y la experiencia cubana, demostrativa de que el público no sólo ve el noticiero cinematográfico, sino que lo espera con independencia de la película que se exhiba.

    El periodismo cinematográfico, al acercarse a la realidad como noticia, enriquece el lenguaje del cine documental, ya que el cine documental actual no existe sin una cuota elevada de periodismo. El empleo de las estructuras de montaje permite que la noticia originalmente filmada, se reelabore, se analice y se ubique en el contexto que la produce otorgándole mayor alcance, y una permanencia casi ilimitada.

    Hay ya ejemplos cinematográficos que son el producto de una interrelación de ambos géneros y donde la influencia recíproca ha dado obras cuya permanencia y eficacia son incuestionables.

    Muchos de nuestros documentales han tenido su génesis en el registro de una noticia, de un acontecimiento, de un hecho histórico. Los genes de Ciclón, Now, Cerro Pelado, Viva la Revolución, Historia de una batalla. Muerte al invasor. Crónica de la victoria. Piedra sobre piedra, La estampida. Hasta la victoria siempre, Morir por la patria es vivir,  El cielo fue tomado por asalto, El octubre de todos, El tiempo es el viento, etc., son ejemplos concretos de cómo el periodismo ha influido de una manera creadora en el género documental.

    De igual manera los documentales sobre Chile. El tigre saltó y mató pero morirá, morirá..., Cómo, por qué y para qué se asesina a un general, se hicieron a partir de una materia netamente periodística: el registro de la realidad inmediata y tensa, convulsa, del acontecer de cada día constituyó para los cineastas un imprescindible elemento para el trabajo posterior, lo que permitió ofrecer una visión de «primera mano de los hechos». La unión de estos acontecimientos en el montaje ofreció entonces el conjunto de la realidad de Chile antes, y durante el golpe fascista. Esta operación intelectual, técnica, artística y política, con una nítida posición ideológica, permite que hoy a través de obras cinematográficas, procesos políticos revolucionarios se puedan analizar de manera compleja y completa.

    La eficacia artística y política de una obra cinematográfica reside fundamentalmente en la clara posición ideológica con que ha sido realizada, porque en definitiva la forma se hace hermosa cuando se basamenta en un contenido hermoso y no se es artista revolucionario si se produce un divorcio entre contenido y forma. Me parece oportuno recordar que ya en el siglo pasado nuestro Héroe Nacional José Martí, señaló «tanto tiene el periodista de soldado...», porque en definitiva somos los periodistas cineastas los encargados de ofrecer al mundo de hoy, donde se debaten problemas fundamentales de vida o muerte, de liberación nacional o de imperialismo, una información de esta lucha. Y nuestro trabajo será cada vez más importante y cada vez más decisivo, si asumimos como un combate, como soldados nuestra función y nuestra labor...

    A los que ha tocado realizar trabajo cinematográfico en esta parte del mundo, en esta América Nuestra, nos ha tocado también el privilegio de vivir un mundo en transformación y la función del cine, del periodismo es registrar todos y cada uno de los acontecimientos de esta época; de ahí también que hayamos estado en Asia y África. Porque como también dijo Martí: «Patria es Humanidad».

    Hay en América Latina más de 200 millones de analfabetos, llegar e informar de sus problemas no puede ser tarea para mañana, es tarea de hoy y el cine, poderoso medio de comunicación, capaz de borrar barreras idiomáticas, limitaciones culturales y educacionales, tiene que cumplir ese papel. En este contexto de explosión tecnológica, de satélites que para bien o para mal llenara nuestros cielos, una buena imagen vale por mil palabras y es que la universalidad lograda a través del cine ha permitido y permite cada vez más una ampliación de la comunicación y contribuye de manera particular a crear una memoria visual en el espectador.

    A la versión deformada y colonizada que el enemigo pretende perpetuar como verdad histórica hay que oponer vigorosamente nuestra obra. En el rescate de la identidad nacional, el periodismo cumple un papel decisivo, llámese periodismo cinematográfico o periodismo escrito. El Noticiero ICAIC Latinoamericano con sus 1500 ediciones, ha hecho suyo este legado y con la óptica de nuestro tiempo, aprovechando todo el avance en el terreno de la técnica y del lenguaje cinematográfico, se convirtió en un eficiente medio de periodismo cinematográfico revolucionario. Podemos afirmar que la revolución cubana tiene en el cine cubano un importante archivo de imágenes, podemos agregar que el cine latinoamericano revolucionario, encontrará en los archivos del ICAIC materiales que le ayudarán a reconstruir para sus pueblos la verdadera historia.


    Tomado de la Revista Cine Cubano No. 140. p. 18-19.

     

     

    Cinematographic journalism
    By Santiago Álvarez

    Preliminary considerations. Matter of principles. Differences with other genres of the cinema and journalism.  
    Santiago Álvarez, master in Latin America documentary production, reflects in this article about the links between journalism and the cinematographic language in documentaries. According to his reflections: …”cinematographic journalism is not a lesser genre or sub-genre. Reducing its hierarchy, mixing it or ignoring its independence from other cinematographic genres is an appreciation mistake of content and form. Therefore, it must be affirmed that cinematographic journalism is a category of its own, an independent one in the cinema”.
    In specialized meetings, colloquiums, weeks dedicated to the cinema, seminars, we have frequently seen people express criteria about documentary films being a secondary genre or an additional filled in product of the «real program», that is, «the narrative feature film with actors and actresses».
    We do not feel that starting a debate to compare possible genres and languages to approach reality is productive. There is little difference between documentary films and cinematographic journalism, they both approach reality with a dynamics in filming and a postproduction process which varies in each case. Capturing in shot one unrepeatable and most of the time unplanned events, constitutes the main characteristic and fundamental raw material of cinematographic journalism. It is the most important element of the genre, this category.
    Scientific and technical progress always determine a new way of expression; therefore, science and technology make it possible for the image to reach the spectator faster and this advance has conditioned the evolution in the way the information and the pieces of news are appreciated. Cinematographic newsreels from other countries have been and continue to be in the majority of cases social chronicles, some times they are trivial, some other times they are not, but they are social chronicles all the same. The spaces they occupied in the world’s screen became more and more reduced, this can be explained not only because of the break in of television but also due to the arbitrary and prejudiced system of markets and distribution, permeated of false commercial concepts which contradict the Cuban reality and experience, which demonstrates that the public does not only see the cinematographic newsreel but has expectations about it independently of the film they are going to see.
    Cinematographic journalism, by getting close to reality as a piece of news, enriches the language of the documentary film, since the present documentary cinema does not exist without a high quota of journalism. The use of montage structures permit to re-elaborate analyze and place in its context  the original piece of news that was filmed, thus giving it greater scope, and an almost endless permanence. There exist already cinematographic examples which are the result of an interrelation between both genres and where the reciprocal influence has produced pieces with a permanency and efficiency which are unquestionable.
    Many of our documentaries have had their genesis in a piece of news, a happening or historical event that has been recorded. Los genes de Ciclón, Now, Cerro Pelado, Viva la Revolución, Historia de una batalla. Muerte al invasor. Crónica de la victoria. Piedra sobre piedra, La estampida. Hasta la victoria siempre, Morir por la patria es vivir, El cielo fue tomado por asalto, El octubre de todos, El tiempo es el viento, etc., are concrete examples of how journalism has influenced the documentary in a creative way.  
    In the same way, the documentaries about Chile, El tigre saltó y mató pero morirá, morirá..., Cómo, por qué y para qué se asesina a un general, were made using a purely journalist material: putting on record the inmediate, tense, convulsive reality, the everyday events became indispensable element for the subsequent work of the filmmakers, which allow them to offer a «first hand vision of the facts». When these happenings were united in the montage, the result was the whole reality of Chile before and during the fascist coup. This intellectual, technical, artistic and political operation, with a neat ideological stand, makes it possible that today, through the cinematographic works; political revolutionary processes can be analyzed in a complete and complex way.
    The artistic and political efficiency of a cinematographic work resides fundamentally in the clear ideological position of its execution, because definitely the form is beautiful when it is the content that constitutes its foundation is beautiful and one cannot be a revolutionary artist when there is divorce between content and form. I think it comes in handy to remember that in the last century, our National Hero José Martí, stated: «there is so much of a soldier in a journalist...», because it is definitely us, the journalist filmmakers, the ones who are responsible for offering the present world, where the fundamental problems of life and death are debated, problems of national liberation or imperialism, an information about this struggle. And our work will be more and more important and decisive if we postulate our work as a fight, as soldiers…
    To those doing cinematographic work in this part of the world, in this Our America, have also been granted the privilege of living in a changing world and the role of the cinema is to register each and every event of this epoch; that is why we have also been in Asia and Africa. Because as José Martí stated: « Motherland is Mankind ».
    There are more than 200 million illiterate people in Latin American, to inform about their problems is not a task for tomorrow, it is a task for today and the cinema, a powerful means of communication, capable of erasing language barriers, cultural and educational limitations, has to take that role. In this context of technological explosion, of satellites filling our skies for the better or for the worse, a good image is worth a thousand words because the universality achieved through the cinema has permitted and continues to permit an expansion of communication and contributes in a particular way to create a visual memory in the spectator.
    We have to oppose vigorously the distorted and colonized version that the enemy intends to perpetuate as historical truth with our work.  In the rescue of national identity, journalism plays a decisive role, whether it is cinematographic journalism or written journalism. The Noticiero ICAIC Latinoamericano (Latin American newsreel made by ICAIC) with its 1500 editions, has made this a legacy of its own, and with the approach of our times and taking the opportunity of the cinematographic technical and language advances, it has become an efficient means of revolutionary cinematographic journalism. We can affirm that the Cuban revolution has in the Cuban cinema an important image archive; we can add that the Latin American revolutionary cinema can find in the ICAIC archives materials that will help re-construct the real history for their peoples.
    Take from Revista Cine Cubano No. 140. p. 18-19.


CINEASTAS RELACIONADOS
Santiago Álvarez


BUSQUEDA DE TEXTOS









RECIBA NUESTRO BOLETIN

APOYO DE
COLABORACION
Copyright © 2017 Fundación del Nuevo Cine Latinoamericano. Todos los derechos reservados.
©Bootstrap, Copyright 2013 Twitter, Inc under the Apache 2.0 license.