“Nuestro objetivo final es nada menos que lograr la integración del cine latinoamericano. Así de simple, y así de desmesurado”.
Gabriel García Márquez
Presidente (1927-2014)

NOTICIA


  • David Blaustein, director de La cocina. En el medio hay una ley
    Por Pablo Russo

    Realizado por David Blaustein (Cazadores de Utopías, Botín de guerra) y Osvaldo Daicich (Porotos de soja, junto a Blaustein), La Cocina. En el medio hay una ley retoma el debate parlamentario y mediático en torno a la nueva Ley de Servicios Audiovisuales y presenta una pluralidad de testimonios de diversos gestores de medios del interior del país. Conversamos con David Blaustein sobre este documental que se vio en cines, en la TV pública, y que está disponible para su descarga en la web.

    ¿Por qué hablás de un “cine de emergencia” respecto a La cocina…?

    De emergencia porque hay realidades que uno no elige, porque como con Porotos de soja estamos viviendo años muy locos, muy apasionados, en donde de repente la coyuntura nos obliga a hacer cosas. De repente los cantantes se suben a los escenarios, los poetas escriben de madrugada, y los cineastas lo que podemos hacer es salir con una cámara. Y es lo que nos pasó el 27 de agosto del 2009 cuando la Presidenta de la Nación anuncio el anteproyecto de Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual. Esa mañana, la Coalición por una Radiodifusión Democráctia acompañó simbólicamente el proyecto desde la Casa Rosada hasta el Congreso, y ese fue nuestro primer día de rodaje, de cámara en mano, en el que uno sale y cubre, va y registra de forma bastante despelotada. Después de eso lo que hicimos fue seguir el proceso parlamentario de la ley:  estuvimos cubriendo la previa, los informes de comisión, los plenarios, los debates, y cuando la ley se aprobó habíamos estado grabando material de archivo, y nos sentamos a guionar con mi hermano Eduardo y con Osvaldo Daicich. Hicimos una escaleta, armamos una investigación de quién podría ser el mundo probable para recorrer norte y sur. A partir de ahí armamos el guión definitivo y salimos a buscar financiamiento para filmarla. Porotos de soja había sido la historia de una derrota, y en este caso fue la historia de una victoria, por suerte. Después de la derrota con el campo y de la derrota electoral de 2009, salir con semejante ley nos parecía impresionante. Nos parecía que la patriada valía la pena.

    Es interesante que poco antes, en junio de 2009, hubo una derrota electoral del gobierno nacional en las legislativas, y una de las cosas que vos mostrás es el apuro por aprobar la ley antes del recambio en el de diciembre de ese año en el congreso…

    Es que el que se quema con leche, ve una vaca y llora. La experiencia de la 125 fue suficientemente brutal para todo el mundo. Creo que el gobierno aprendió, creo que el Frente para la Victoria aprendió, y creo que un sector de la oposición también aprendió. En ese sentido, la actitud del socialismo, de un sector de Proyecto Sur, de Claudio Lozano, de no quedar al servicio del pensamiento conservador me parece que fue muy importante. La Coalición (por una Radiodifusión Democrática) -aparte de la voluntad política del poder ejecutivo- jugó un rol central acercando todo el tiempo gente: obispos, rabinos, pequeños y medianos empresarios, rectores, decanos, etc ,etc. Esa articulación es lo que permitió que la derecha mediática y conservadora quedara claramente en minoría. La movilización popular hizo el resto.

    Además de mostrar los debates mediáticos que hubo en torno a la ley, y los debates legislativos en el Congreso, tomaste la cámara e hiciste una especie de road movie por el interior del país, entrevistando a integrantes de la Coalición por una Radiodifusión Democrática. En ese viaje pasás por una radio Mapuche, un canal de TV de Tucumán, un periódico de La Pampa. ¿Cómo fue la selección y el rumbo de entrevistas elegido?

    Esa experiencia fue maravillosa, carga muchísimo las pilas. Pasó con Cazadores…, pasó con Botín… Salir del mundo porteño y suburbano, eso de andar por las rutas con la cámara, parar, conocer al personaje que contactaste por teléfono. Conocer su casa, conocer un chabón de tiradores que es un viejo abogado de pueblo, entrevistarlo, sentir que la relación se va armando en la entrevista, que te invite a comer, y a la noche cenar con el equipo, es conocer un país radicalmente distinto. Y uno lo que hace es una selección muy grande en un período de investigación que lleva mucho tiempo. En este caso teníamos menos tiempo y la Coalición sirvió. Acotás después la cantidad de personajes. Nosotros queríamos personajes que gestionaran medios, que gestionaran medios muy particulares, medios relativamente rentables, medios “no comerciales”. En el caso, por ejemplo, de la comunidad Mapuche en Ruca Choroy en el lago Aluminé, un personaje con un lago de fondo te dice “nosotros somos preexistentes a la nación argentina”, y uno que es hijo de inmigrantes, polacos y ucranianos, que un personaje te diga eso, y que te diga “a nosotros Roca nos expulsó, salimos a Chile y volvimos a este lugar por la frontera”, es muy conmovedor. Es muy rica culturalmente la experiencia. El personaje del diario de La Pampa, es un diario de tradición socialista, cuya primera página del día 25 de marzo de 1976 trae que el ejército se lleva al padre de él, al entonces director del diario, y un recuadrito muy chiquito que dice “Escasea el papel de diario para prensa”. Ese mismo personaje termina yéndose de Adepa (Asociaciones de Entidades Periodísticas Argentinas) por como Adepa termina definiéndose en contra de la ley de medios. Todo ese mundo es un mundo maravilloso, y la verdad es que uno agradece el oficio en ese sentido.

    ¿Llevó mucho tiempo ese recorrido y el armado final?

    Durante junio y julio, y septiembre y octubre del año pasado estuvimos rodando las experiencias comunicacionales que nos interesaban retratar. Hicimos Santa Fe, Córdoba y Tucumán por un lado, provincia de Buenos Aires, Río Negro y Neuquén por el otro, que fueron como unas once o doce entrevistas. Luego nos sentamos con todo el material que teníamos, unas cuarenta horas, y en base al guión hicimos un primer armado, y a partir de ahí fue ensayo-error hasta que fue apareciendo la estructura definitiva. Ésta es la forma, sencilla de contar en dos minutos, pero que a nosotros nos llevó prácticamente más de un año y medio.

    Hablaste de una derrota y de una victoria, ¿Cuál pensás que puede ser la próxima gran batalla del gobierno nacional para que vos salgas a hacer este “cine de emergencia”?

    Espero que la coyuntura y la urgencia no me obliguen a salir otra vez con una cámara al hombro. Espero que a partir del 2012 la institucionalidad transcurra por los caminos más normales, más racionales, y que Osvaldo Daicich y yo podamos cada uno dedicarnos a nuestros proyectos cinematográficos pensados con más tiempo. Creo que se viene un 2012 de mucho debate parlamentario, donde uno imagina que puede estar el tema financiero, la carta orgánica del Banco Central, que por ahí puede estar alguna reforma jubilatoria… Pero espero que ninguna de estas cosas nos obligue a salir porque sienta que la democracia corra peligro, porque está amenazada por algún factor de poder. Mi deseo más profundo es que lo que se venga transcurra por carriles más normales y más democráticos.

     Los links de descarga directa son:

    LA COCINA http://www.lacocinadelaley.com.ar/lacocina.mov

    POROTOS DE SOJA http://www.porotosdesojacine.com.ar/_porotos_de_soja.avi


    (Fuente: tierraentrance.miradas.net)


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David Blaustein


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