En el camino / On the Road (México/2025). Guion y dirección: David Pablos. Elenco: Victor Prieto y Osvaldo Sánchez. Fotografía: Ximena Amann. Edición: Jonathan Pellicer y Paulina del Paso. Música: Andrea Balency-Béarn. Duración: 93 minutos. Estreno mundial en la competencia oficial Orizzonti.
Veneno (el debutante absoluto Víctor Prieto) es un muchacho errante que se gana la vida vendiendo su cuerpo y/o cocaína en distintos paradores para camioneros. En ese submundo bastante denso y sórdido conoce al Muñeco (Osvaldo Sanchez), a quien convence de llevarlo a bordo de su máquina.
Comenzará así un largo periplo lleno de desafíos y crecientes riesgos, pero también durante el cual se irá profundizando la relación entre ambos. Que Muñeco tenga esposa e hijos no será un obstáculo para que los encuentros entre ambos sean también de índole sexual. El problema es que, al vender droga al menudeo, Veneno se va ganando la enemistad de varios pesados que trabajan para los carteles y esa amenaza se vuelve cada vez más cercana.
En el camino 2
En el camino (hay alguna lejana conexión pero no se trata de una transposición de la icónica novela beatnik On the Road, de Jack Kerouac) comienza con el peor de los presagios (la imagen de un cuerpo que es rociado con gasolina y el ruido en el fuera de campo de un fósforo que se enciende), en la línea de tanto cine mexicano que apela a la “pornografía” de la violencia extrema, pero -si bien la sordidez del entorno está siempre presente- Pablos por suerte opta por concentrarse en la relación entre estos dos antihéroes antes que regodearse en un clima social bastante degradado que no hace falta subrayar porque se percibe en cada locación, en cada personaje, en cada referencia lateral.
Cine queer sin manipulaciones emocionales ni imágenes edulcoradas, En el camino es, justamente, una road movie en la que se exploran los mandatos machistas en tiempos de heteronormatividad e hipermasculinidad. En medio de esos hombres rudos de enormes cuerpos, de un peligro permanente e inminente, surgen dos protagonistas a su manera queribles como los de Veneno y Muñeco, quienes serán el corazón, la esencia y la razón de ser de una hipnótica, inmersiva e inquietante película que resulta bastante más audaz y al mismo tiempo más sensible de lo que en principio parecía.